La crisis de la Covid-19 dibuja un escenario de pesimismo generalizado en Barcelona

La crisis de la Covid-19 dibuja un escenario de pesimismo generalizado en Barcelona

La gran mayoría de los barceloneses y barcelonesas se muestran claramente pesimistas por la crisis sanitaria provocada por la Covid-19. Siete de cada diez entrevistados (69,7%) sufren por la salud de las personas queridas, el 55,3% afirma que la situación provoca estrés en todos los aspectos de su vida y cerca del 50% que le genera inquietud por la su situación económica.

Así lo recoge el Barómetro semestral correspondiente al mes de diciembre de 2020, que se ha elaborado a partir de 800 entrevistas telefónicas realizadas entre el 25 de noviembre y el 3 de diciembre.

A diferencia del julio, donde había un optimismo contenido por fin del confinamiento, esta encuesta está marcada por la incertidumbre que ha generado la segunda ola de la pandemia, las restricciones que ha habido en otoño y la incertidumbre sobre la evolución de la enfermedad.

Por todo ello el Barómetro muestra un estado de opinión claramente pesimista que se deja ver en todos los indicadores sobre la ciudad, sobre el país sobre la situación política, las expectativas económicas o la gestión.

El Barómetro es una encuesta de periodicidad semestral prevista en el Plan de Estudios Sociológicos del Ayuntamiento de Barcelona, ​​e incluye aspectos políticos, de gestión municipal y de la situación económica familiar y colectiva. También incorpora una batería de preguntas de actualidad referidas, en este caso, a la crisis de la Covidien-19.

Disposición a vacunarse contra la Covid-19

Casi siete de cada diez entrevistados (66,8%) se muestran en principio dispuestos a vacunarse contra la Covid-19 en el momento en que la vacuna esté disponible y validada por las autoridades sanitarias.

De este, el 37,5% está convencido (seguro que si) y el 29,3% dice que probablemente sí se pondría la vacuna. Las mujeres son más reticentes a la vacuna y por edades, los más jóvenes (18-24 años) y los más grandes (+ de 64) son los que se muestran más dispuestos.

Afectación sobre la salud y otros aspectos personales

El 44,4% de los y las entrevistadas explica que su salud se ha resentido, de alguna u otra manera, por esta situación de pandemia. Hay una gran diferencia según el sexo: mientras que un 53,3% de las mujeres afirma que su salud se ha visto afectada, en los hombres el porcentaje baja al 34,0%.

Sobre los aspectos que los generan desazón, el 69,7% de los entrevistados afirma sufrir por la salud de las personas queridas, el 55,3% dice que la situación provoca estrés en todos los aspectos de su vida y cerca del 50% sufre por su situación económica.

Creencias sobre el coronavirus y medidas a adoptar frente a la pandemia
El Barómetro confirma que hay negacionistas. Una parte importante de los entrevistados está de acuerdo con ideas ampliamente desmentidas por la comunidad científica.

Así, cuatro de cada diez creen que el virus es una creación de un laboratorio y el 16,5% que es una conspiración de las élites mundiales para recortar las libertades individuales. La población más joven y probablemente más afectada por la situación económica se muestra más reticente a nuevas restricciones.

Imagen de la ciudad y principales preocupaciones

Este año, debido a la excepcionalidad de la situación, el 65,9% de los entrevistados cree que la ciudad ha empeorado y un 20,6% opina que ha mejorado. Lo mismo ocurre en la opinión sobre Cataluña y España, que también evoluciona negativamente.

Hay confianza, pero, en la recuperación de la ciudad y del país. El 61,0% cree que Barcelona mejorará en el próximo año.

En cuanto a la principal preocupación de los ciudadanos, la inseguridad se mantiene como el principal problema con un 12,4% de las respuestas, muy lejos del 29,1% de hace un año.

Esta disminución topa con la emergencia de la crisis sanitaria y económica que, en conjunto, suma un 24,5% de las respuestas si se agrupan todas las problemáticas directa o indirectamente relacionadas con la pandemia. Así, tenemos un 9,0% de respuestas asociadas en paro, un 7,2% a los problemas económicos y un 8,3% que menciona directamente el coronavirus.

A pesar de la irrupción de esta crisis -que sobrepasa claramente el ámbito urbano-, una problemática de ciudad como es la circulación se sitúa en segundo lugar y confirma el repunte iniciado en julio pasado y experimenta un aumento de las respuestas, pasando del 5 , 6% al 9,4%.

Gestión y valoración de los líderes municipales

La pandemia pasa factura a las tres instituciones, que empeoran sus valoraciones. La gestión del Ayuntamiento sigue siendo la mejor valorada de las diferentes administraciones, si bien en este barómetro los críticos son mayoría y el 46,1% de los entrevistados valora como mala o muy mala la gestión municipal, frente un 39,2% que la encuentra buena o muy buena y un 14% que la encuentra normal.

En el caso de la Generalitat los críticos llegan al 53,1% y al 59,8% en el caso del Gobierno.

En este contexto, bajan las valoraciones de todos los líderes políticos municipales. Ernest Maragall es el único líder político que aprueba con un 5.2. Le siguen Jaume Collboni, con un 4,7; Elsa Artadi, con un 4,4, y la alcaldesa Ada Colau que recibe una puntuación de 4,3. A Mari Luz Guilarte le otorgan un 3,5; Josep Bou obtiene un 3,0 y Manuel Valls es el político municipal peor valorado con un 2,7 de nota media.

En cuanto a las intenciones de voto, Barcelona en Común ganaría las elecciones si en este momento se celebraran elecciones al Ayuntamiento de Barcelona. El 12,2% de los entrevistados dicen que votarían Barcelona en Común y el 12,0% afirman que lo haría por ERC.

El PSC sería el tercer partido, con una intención directa de voto muy estable del 8,3%. Destaca el aumento de los que no saben qué votarían (el 29,6%) o los que no quieren contestar (15,2%). Un 8,3% tiene claro ahora mismo que no iría a votar.

Estado de la economía

Los indicadores económicos están claramente marcados por el impacto de la pandemia y registran resultados muy adversos. Los datos apuntan un pesimismo generalizado hacia la economía de la ciudad, del país y de la familia de magnitud sólo comparable al de los años 2010, 2011 y 2012.

Este año entre el 80 y el 85% de los entrevistados cree que la situación económica de Barcelona, ​​Catalunya y España es mala o muy mala. No obstante, hay cierto optimismo de futuro y la recuperación se ve más cercana: Una mayoría del 54,4% cree que la economía de la ciudad mejorará el próximo año.

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