La Sindicatura pide al IMHAB respuesta ante los problemas de convivencia y salubridad en una finca pública de La Teixonera
La Sindicatura de Greuges de Barcelona ha recomendado reforzar la intervención integral y la comunicación en la gestión de un edificio de vivienda pública en el barrio de La Teixonera después de analizar dos quejas presentadas por residentes de una finca municipal. La institución considera que la actuación desarrollada hasta ahora por el Instituto Municipal de la Vivienda y Rehabilitación de Barcelona (IMHAB) no ha sido suficiente para garantizar plenamente la convivencia y el uso pacífico de las viviendas.
Tras examinar el caso, la defensoría concluye que es necesario mejorar la coordinación entre los distintos servicios implicados y establecer mecanismos más eficaces para abordar situaciones complejas que afectan tanto a la salubridad como a la calidad de vida del vecindario.
Las dificultades de acceso a una vivienda agravaron las incidencias
Uno de los elementos que más ha condicionado la gestión de los problemas detectados ha sido la imposibilidad de acceder a una vivienda donde se originaban buena parte de las incidencias registradas en el inmueble.
Según la Sindicatura, la negativa reiterada de la persona residente a permitir la entrada de los técnicos impidió ejecutar actuaciones fundamentales para solucionar problemas como las filtraciones de agua o la presencia de plagas. Esta situación provocó que las afectaciones se prolongaran durante meses y terminaran repercutiendo en otras viviendas y espacios comunes del edificio.
La institución considera que este tipo de circunstancias evidencian la necesidad de disponer de herramientas más eficaces que permitan actuar con rapidez cuando una incidencia individual termina afectando al conjunto de la comunidad.
La plaga de cucarachas afectó a varias viviendas y zonas comunes
Uno de los principales problemas denunciados por los vecinos fue la aparición de una plaga de cucarachas que acabó extendiéndose por distintas áreas del inmueble.
La Sindicatura recuerda que este tipo de situaciones no pueden abordarse de manera aislada, especialmente en edificios plurifamiliares donde los insectos pueden desplazarse con facilidad entre viviendas y espacios compartidos. Por este motivo, considera imprescindible que las administraciones impulsen actuaciones globales cuando existan indicios de que el foco del problema se encuentra en una vivienda concreta a la que no es posible acceder.
El organismo sostiene que la protección de la salubridad colectiva debe prevalecer y que las intervenciones deben diseñarse desde una perspectiva integral para evitar que las plagas se reproduzcan o reaparezcan.
Las filtraciones obligaron a intervenir en varias ocasiones
Otro de los problemas analizados por la defensoría fue una importante fuga de agua que provocó daños en diferentes viviendas del edificio.
La incidencia requirió numerosas inspecciones técnicas y diversos trabajos especializados antes de poder ser solucionada. Sin embargo, las dificultades para acceder al piso donde se encontraba el origen de la avería retrasaron considerablemente la resolución definitiva del problema.
Ante la gravedad de las filtraciones, el IMHAB adoptó medidas para minimizar el impacto sobre las personas afectadas. Entre ellas destacó el realojo temporal de una residente en un establecimiento hotelero, cuyos gastos fueron asumidos íntegramente por el organismo municipal.
Para la Sindicatura, este caso pone de manifiesto la importancia de contar con procedimientos que permitan actuar con mayor agilidad cuando una incidencia estructural afecta a varios hogares de una misma finca.
Los conflictos vecinales siguen siendo una asignatura pendiente
Más allá de los problemas relacionados con el mantenimiento del edificio, la institución ha mostrado una especial preocupación por las situaciones de convivencia descritas por los residentes.
Las quejas recogidas hacen referencia a episodios reiterados de ruidos, gritos y comportamientos que alteran la tranquilidad de la comunidad, una problemática que, según la Sindicatura, no ha sido abordada de forma suficientemente integral.
La defensoría recuerda que la administración propietaria de las viviendas tiene un papel activo en la protección del derecho de todos los residentes a disfrutar de un entorno seguro y tranquilo. Por ello, considera necesario reforzar las actuaciones dirigidas a prevenir y resolver conflictos de convivencia antes de que se cronifiquen.
Falta de información y seguimiento para el vecindario
El informe también pone el foco en las deficiencias detectadas en la comunicación mantenida con los vecinos durante la gestión de las incidencias.
Según la Sindicatura, muchas de las personas afectadas percibieron una falta de información clara y continuada sobre las actuaciones que se estaban llevando a cabo, lo que contribuyó a generar una sensación de abandono y ausencia de seguimiento.
Por este motivo, recomienda implantar sistemas de comunicación más eficaces que permitan trasladar al vecindario información actualizada, periódica y transparente sobre la evolución de cada problema y las medidas adoptadas para solucionarlo.






























