Can Batlló acogerá el nuevo Archivo de la Ciudad de Barcelona: inicio de obras en 2027

Barcelona impulsa el nuevo Archivo de la Ciudad en Can Batlló con inicio de obras previsto para 2027

El Ayuntamiento de Barcelona ha desbloqueado definitivamente el proyecto del nuevo Archivo de la Ciudad, que se construirá en la nave central del recinto de Can Batlló, en el distrito de Sants-Montjuïc. La actuación se considera clave dentro del proceso de transformación de este antiguo complejo industrial, declarado Bien Cultural de Interés Local (BCIL), con una inversión prevista cercana a los 100 millones de euros.

El objetivo municipal es finalizar todos los trámites administrativos durante 2026 para iniciar las obras en 2027, con la previsión de que el equipamiento entre en funcionamiento durante el primer trimestre de 2034.

El futuro Archivo se ubicará en el conocido Bloque 8, la nave más grande del recinto, y no se limitará a la conservación documental. El proyecto prevé un modelo de equipamiento cultural abierto y multifuncional, con espacios destinados a exposiciones, aulas didácticas, auditorio y una gran ágora central concebida como punto de encuentro y circulación.

El edificio, con una superficie de planta base de unos 9.000 m² y más de 30.000 m² tras la rehabilitación, combinará la conservación patrimonial con usos culturales y comunitarios. Parte del inmueble se mantendrá íntegramente, preservando elementos originales como la fachada, las cubiertas y su estructura industrial histórica, mientras que otra parte se transformará para albergar depósitos documentales en varias plantas.

La intervención arquitectónica ha sido diseñada por la UTE formada por OP Team Arquitectura, Mendoza Partida y Ramon Valls.

Un archivo integrado, moderno y sostenible

El proyecto permitirá concentrar en un único espacio los 23 centros de archivo actualmente dispersos por la ciudad, reuniendo más de 70 kilómetros de documentación histórica, desde el año 885 hasta la actualidad.

Esta centralización supondrá una mejora significativa en la accesibilidad ciudadana, al facilitar la consulta en un único punto, y una mayor eficiencia en la gestión de recursos, reduciendo costes de mantenimiento, seguridad y administración. También permitirá mejorar las condiciones de trabajo de los más de 100 profesionales del sistema archivístico municipal.

El diseño incorpora criterios de sostenibilidad avanzada, con el uso de energías renovables como la fotovoltaica y la geotermia, aprovechando incluso antiguos pozos con más de 150 años de historia vinculados al acuífero del terreno.

Un espacio abierto a la ciudadanía y a la vida cultural del barrio

El nuevo Archivo se plantea como un centro cultural vivo, vinculado al tejido asociativo de Sants-Montjuïc. Además de su función documental, acogerá programación cultural continua y espacios de uso para entidades del barrio, reforzando su papel como infraestructura de proximidad.

La gran ágora central actuará como núcleo distribuidor del edificio y espacio de tránsito abierto al vecindario, integrando accesos múltiples y zonas de encuentro. Este diseño busca eliminar barreras físicas dentro del recinto y facilitar la conexión entre sus diferentes áreas.

Impacto en Can Batlló y transformación urbana

La intervención en el Bloque 8 tendrá un efecto estructural en la reorganización de Can Batlló, ayudando a reducir el efecto de fragmentación interna del recinto y facilitando nuevas conexiones entre sus distintos espacios.

Parte del edificio seguirá destinada a usos comunitarios ya existentes, gestionados por entidades vecinales, consolidando el carácter participativo del proyecto.

La actuación se suma a otras iniciativas recientes en el recinto, como la apertura de la EMAV, el parque y zonas de juegos, o el espacio Bloc4BCN, consolidando Can Batlló como un polo de equipamientos culturales, educativos y de economía social.

Un proyecto de memoria, patrimonio y proyección internacional

El Ayuntamiento defiende que la ubicación del Archivo en un edificio industrial histórico refuerza el vínculo entre la memoria documental de la ciudad y su patrimonio fabril. Elementos como la chimenea, la torre del depósito y partes del muro perimetral también serán preservados.

Más allá de su dimensión local, el proyecto aspira a dotar al Archivo de una mayor proyección internacional, al concentrar fondos y servicios en un único equipamiento de gran escala, concebido como referente cultural y de investigación.