Barcelona actualiza el protocolo de protección infantil en guarderías y espacios de crianza

Barcelona refuerza la protección infantil con un nuevo protocolo contra las violencias en guarderías y espacios de crianza

El Instituto Municipal de Educación de Barcelona (IMEB) ha actualizado el protocolo de prevención, detección y actuación ante violencias en guarderías municipales, ampliando su alcance a los espacios familiares de crianza gestionados por el Ayuntamiento. El documento sustituye al anterior, vigente desde 2016, e incorpora la evolución normativa acumulada durante la última década.

La actualización refuerza el enfoque de protección integral de la infancia e introduce nuevas herramientas para que los equipos profesionales puedan identificar, valorar e intervenir ante situaciones de violencia, siempre con el objetivo de garantizar los derechos de los niños y niñas. El protocolo subraya el papel clave de las escuelas infantiles por su contacto directo y continuado con las familias.

Un sistema dinámico adaptado a cambios normativos y profesionales

El nuevo protocolo se define como un instrumento vivo, sujeto a revisiones periódicas para incorporar mejoras, nuevas normativas y aportaciones de los equipos profesionales. Su ámbito de aplicación incluye a todo el personal del IMEB, que deberá conocerlo y firmar su aceptación al incorporarse, así como a las empresas externas que prestan servicios al organismo, con la obligación de adhesión recogida en los pliegos de contratación.

Circuitos específicos y refuerzo de la intervención ante distintos tipos de violencia

El documento establece un circuito general de actuación y desarrolla procedimientos específicos para distintos tipos de situaciones, como los conflictos entre progenitores, la violencia sexual o la mutilación genital femenina. Esta estructura busca mejorar la capacidad de respuesta ante realidades complejas y diversas.

Asimismo, se regula la figura de la persona coordinadora de bienestar y protección, en línea con la Ley orgánica 8/2021 (LOPIVI), que exige la existencia de responsables de referencia en centros educativos para garantizar la protección de menores. Esta figura tendrá funciones de apoyo, acompañamiento y evaluación de los casos detectados en el entorno escolar.

Prevención, detección precoz y coordinación con servicios especializados

El protocolo incorpora un conjunto ampliado de recursos orientados a reforzar la prevención y la detección temprana de situaciones de violencia, así como la coordinación con otros servicios especializados. Estas herramientas buscan facilitar la intervención profesional y mejorar la protección de la infancia, además de ofrecer apoyo a las familias en situaciones de vulnerabilidad.