Barcelona inicia la construcción de la nueva Biblioteca del Estado, un referente cultural y científico
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, participó este viernes en la visita oficial a los terrenos donde ya han comenzado las obras de la nueva Biblioteca Pública del Estado, situadas en un solar cedido por el Ayuntamiento de Barcelona.
Durante la visita, Collboni subrayó la importancia estratégica que tendrá esta infraestructura dentro del ecosistema de la Ciutadella del Conocimiento, un ambicioso proyecto urbano y científico que transformará el parque de la Ciutadella y sus alrededores en un referente europeo en investigación, cultura, divulgación e innovación.
El Ministerio de Cultura ha destinado más de 82 millones de euros a la construcción del edificio, que ocupará más de 16.000 metros cuadrados distribuidos en ocho plantas.
Una infraestructura cultural emblemática
En el acto también estuvieron presentes el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, la consejera de Cultura, Sonia Hernández Almodóvar, y la presidenta de la Diputación de Barcelona, Lluïsa Moret Sabidó.
La futura biblioteca se está levantando en una parcela de más de 5.000 metros cuadrados, junto a la Estación de Francia, y contará con dos niveles subterráneos, una planta baja y cinco plantas superiores. Una vez finalizada, será la segunda biblioteca estatal más grande de España, solo por detrás de la Biblioteca Nacional.
Un símbolo para la ciudad y su red cultural
Collboni destacó que este es un momento simbólico y muy esperado para la ciudad, ya que la nueva biblioteca supondrá una ampliación esencial de la red cultural de Barcelona y un paso adelante en el proyecto de la Ciutadella del Conocimiento.
“El Parque de la Ciutadella vuelve a su sentido original, vinculado a la ciencia. Esta biblioteca será una pieza clave en la divulgación científica y cultural”, señaló el alcalde.
Durante su intervención, Collboni recordó también la figura del periodista Lluís Permànyer, a quien describió como “el cronista que mejor retrató el espíritu cambiante de Barcelona”. Según el alcalde, la ciudad “se reinventa constantemente, buscando nuevos horizontes que la transforman y consolidan su compromiso con la cultura y la inversión pública”.
Cooperación institucional y compromiso con la cultura
El alcalde valoró el entendimiento entre administraciones que ha permitido reactivar proyectos que llevaban años paralizados, haciendo posible esta obra que representa un avance en el derecho al acceso a la cultura y al conocimiento científico.
El Ministerio de Cultura estima que las obras durarán unos cinco años, siendo esta la mayor inversión en infraestructura cultural que ha emprendido la institución en décadas.
Un espacio moderno y abierto a la ciudadanía
La parcela fue cedida por el Ayuntamiento de Barcelona, mientras que la Generalidad de Cataluña asumirá la gestión del nuevo equipamiento, conforme a la normativa de bibliotecas estatales.
El edificio ha sido concebido como una biblioteca contemporánea y versátil, con zonas dedicadas a la música y al audiovisual, amplios espacios para jóvenes y niños, un auditorio y áreas destinadas a la lectura, el estudio y la participación comunitaria.
Cataluña refuerza su red bibliotecaria
Actualmente, Cataluña dispone de tres bibliotecas públicas del Estado ubicadas en Girona, Lleida y Tarragona. En septiembre, el Ministerio anunció la nueva sede de la biblioteca de Tarragona en el antiguo complejo de la Tabacalera, con una inversión de más de 20 millones de euros, para ampliar los espacios culturales de una de las zonas más pobladas del territorio.
La Ciutadella del Conocimiento: un eje de ciencia y cultura
La Biblioteca del Estado en Barcelona se integra plenamente en la estrategia de la Ciutadella del Conocimiento, que impulsa la rehabilitación de edificios históricos del parque para destinarlos a usos científicos, culturales y educativos.
Este plan global incluye la construcción del nuevo complejo de investigación del antiguo Mercat del Peix, la creación de un Centro de Biociencias del CSIC y la consolidación de un eje formado por equipamientos patrimoniales y científicos de alto valor, además del refuerzo del papel divulgativo del Zoo de Barcelona.



























