Barcelona refuerza su compromiso contra el racismo con un nuevo plan municipal
El Ajuntament de Barcelona ha presentado el primer Pla Antiracista 2026-2036, una estrategia de largo recorrido que busca combatir el racismo estructural y asegurar una igualdad efectiva de derechos, oportunidades y reconocimiento para toda la ciudadanía.
La presentación se ha realizado en el marco del Fòrum Barcelona 2026, dedicado al liderazgo de las ciudades en la justicia racial, organizado junto a la Coalición Europea de Ciudades contra el Racismo (ECCAR) y con apoyo de la UNESCO.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha subrayado que la lucha contra el racismo es una “prioridad democrática” de la ciudad, en un contexto de crecimiento de los discursos de odio.
El plan, con una duración de 2026 a 2036, se articula en más de 100 acciones municipales y cuenta con la participación de todas las áreas del consistorio, con el objetivo de transformar estructuras institucionales y políticas públicas.
Barcelona se moviliza contra el racismo con una amplia respuesta ciudadana
Seis ejes para abordar el racismo de forma transversal
El Pla Antiracista se estructura en seis grandes ejes estratégicos: transformación institucional, datos y conocimiento, participación ciudadana, prevención y sensibilización, protección y reparación, y proyección internacional.
Entre las medidas destacan la creación de un Observatori Antiracista de Barcelona, la formación del personal municipal, la incorporación de cláusulas antidiscriminatorias en la contratación pública y la mejora de los protocolos de acceso a derechos como la vivienda.
El plan incluye actuaciones en ámbitos como la educación, la salud, la vivienda y la participación ciudadana, además de reforzar programas de sensibilización como la Xarxa BCN Antirumors.
También se impulsarán herramientas para combatir la desinformación y los discursos de odio, junto con iniciativas educativas y culturales orientadas a visibilizar la diversidad y promover la memoria histórica.
Un compromiso internacional y de ciudad a largo plazo
Barcelona refuerza su papel en redes internacionales como la ECCAR y la Alianza Global contra el Racismo de la UNESCO, con el objetivo de consolidarse como referente global en políticas antirracistas urbanas.
El consistorio prevé también ampliar su incidencia internacional mediante la cooperación con otras ciudades y organismos multilaterales.
Según el Observatori de les Discriminacions, el racismo continúa siendo el principal motivo de denuncia en la ciudad, con 314 casos registrados en 2024, una cifra en aumento sostenido en los últimos años.
Las encuestas municipales también reflejan que cerca de un 30% de la población declara haber sufrido discriminación por motivos culturales, religiosos o étnicos.
El Pla Antiracista cuenta con una dotación inicial de 3,47 millones de euros, destinada a desplegar progresivamente las medidas previstas durante la próxima década.
El objetivo, según el consistorio, es consolidar una política pública estructural que sitúe la igualdad y la no discriminación como ejes centrales de la acción municipal.


































