Retirada de la torre de alumbrado en la plaza de la Palmera

La plaza de la Palmera recupera espacio público tras retirar la torre de alumbrado

El Ayuntamiento de Barcelona ha retirado la torre metálica de alumbrado de 24 metros que se encontraba en la plaza de la Palmera, en el barrio de La Verneda i la Pau. La eliminación de esta estructura, inaugurada en 1984, permite ampliar el uso público del espacio y garantizar la seguridad de la ciudadanía, ya que la torre estaba obsoleta y presentaba riesgos asociados a los nidos de cotorras.

Historia de la torre y del alumbrado

La torre se instaló para ofrecer un alumbrado general casi cenital, pero pronto se demostró poco adecuado, generando una luz incómoda y afectando a las viviendas cercanas. En 2021 se retiraron sus luminarias y se implementó un nuevo sistema de iluminación, reforzado en 2024 con la renovación integral del alumbrado de la plaza.

Además, la torre era un punto recurrente de nidificación de cotorras, cuyas colonias reconstruían los nidos semanalmente, causando averías difíciles de reparar y de alto coste. Tras analizar posibles alternativas para evitar los nidos, se descartó su viabilidad debido a riesgos estructurales y la falta de funcionalidad de la torre.

Un espacio público con historia

La plaza de la Palmera tiene un pasado ligado a la agricultura y a la industria. Durante el siglo XVIII era un espacio agrícola y, en el siglo XIX, comenzaron a surgir fábricas textiles y químicas, así como vertederos industriales. La última industria activa fue Bidones Ballester, que ocupó el lugar de la fábrica textil original y conservaba la chimenea y la gran palmera que dio nombre al barrio.

Con el crecimiento urbano del siglo XX, se proyectó construir cuatro bloques con 400 pisos, pero el vecindario rechazó la iniciativa. Finalmente, en 1977 el Ayuntamiento adquirió el solar y en 1984 se inauguró el espacio público actual, diseñado por Pedro Barragán y Bernardo de Sola, que conserva elementos históricos como la chimenea y el pinar, además de añadir una glorieta y otros espacios recreativos.

Arte y diseño en la plaza

Uno de los elementos más significativos de la plaza es la escultura «El Muro» de Richard Serra, instalada en 1992 durante la Olimpiada Cultural. La obra, compuesta por dos muros curvos de color blanco, genera dos atmósferas diferenciadas: un ámbito con glorieta, bancos y sombra y una explanada arenosa y cálida. La escultura refleja la filosofía de Serra de que “la dialéctica entre recorrer y mirar el paisaje fundamenta la experiencia de la escultura”.