Movilización vecinal para evitar el desahucio de una mujer de 80 años en Sants
El Grup d’Habitatge de Sants ha convocado una movilización este martes con el objetivo de frenar el desahucio de Pepi, una vecina del barrio de 80 años que lleva una década residiendo en el mismo piso de alquiler.
A pesar de sus esfuerzos por permanecer en el hogar, la propiedad busca recuperar el inmueble, y Pepi no ha conseguido encontrar una alternativa habitacional que encaje con su pensión, con un límite mensual de unos 800 euros.
Una cincuentena de personas se han movilizado, convocadas por el Grup d’Habitatge de Sants, para detener el segundo intento de lanzamiento de la vecina de 80 años y ha quedado pospuesto para el próximo lunes, 2 de junio.
No cumple los criterios de vulnerabilidad oficial
Aunque se trata de una persona mayor que vive sola y sin familiares cercanos, Pepi no cumple los requisitos administrativos para ser considerada vulnerable, lo que complica la obtención de apoyo institucional. Activistas del barrio advierten que, de ser expulsada, se verá desarraigada de su entorno y redes sociales, lo que pondría en riesgo su bienestar emocional y físico.
Protestas ante Servicios Sociales para exigir soluciones
El pasado viernes, integrantes del grupo vecinal realizaron una acción de protesta en la sede de Servicios Sociales situada en la calle Numància, reclamando una alternativa digna para Pepi. Las opciones que se le han ofrecido hasta ahora —como una residencia o un albergue— han sido rechazadas por la afectada, que insiste en su deseo de seguir viviendo de manera independiente.
La Pepi és una veïna del barri que fa 10 anys que viu al mateix pis i ara no troba cap pis pels 800 € que podria pagar i se sent desemparada per l’administració.
Estarem al seu costat i aturar aquest desnonament!
📍C/ Sants 192-194 (Metro Plaça de Sants)
📅 Dimarts 27M
🕙 pic.twitter.com/8FQQJOKQFL— Grup d’Habitatge de Sants (@HabitatgeSants) May 25, 2025
Un segundo intento de desahucio tras un acuerdo anterior
No es la primera vez que se intenta desalojarla. En el pasado, ya hubo un intento que terminó con un acuerdo entre las partes, pero ahora el proceso se ha reactivado. Pepi reside en el inmueble desde 2014, firmando contratos de tres años.
Tras el fallecimiento del propietario original, el piso fue heredado por sus hijos, quienes le comunicaron en julio de 2023 que debía abandonar la vivienda, primero con la intención de venderla, y luego alegando que un nieto necesitaba vivir allí.
































