Barcelona vuelve a alcanzar los niveles más bajos de contaminación del aire registrados
Barcelona ha finalizado el año 2025 con los mejores registros históricos de calidad del aire desde que existen mediciones. Todas las estaciones de la Red de Vigilancia y Previsión de la Contaminación Atmosférica cumplen los valores límite fijados por la Unión Europea, consolidando una tendencia descendente sostenida en los últimos años.
Las estaciones de medición, tanto las situadas en zonas de tráfico como las de fondo urbano, han registrado una reducción de entre el 4 % y el 12 % respecto a 2024, alcanzando los valores más bajos jamás registrados en la ciudad.
La estación del Eixample ha pasado de 33 µg/m³ de NO₂ en 2024 a 29 µg/m³ en 2025, mientras que Gràcia–Sant Gervasi ha reducido su media anual hasta los 25 µg/m³, situándose claramente por debajo del umbral actual de 40 µg/m³. Por tercer año consecutivo, Barcelona cumple la normativa europea vigente y mejora los resultados del año anterior, que ya marcó cifras récord.
Los datos de 2025 confirman que la ciudad se encuentra más próxima al objetivo de 20 µg/m³ fijado por la UE para 2030 que al límite actual. Este avance refuerza la estrategia municipal para la reducción progresiva de la contaminación atmosférica.
Estabilidad en los niveles de partículas PM10 y PM2,5
Los valores provisionales de PM10 y PM2,5 muestran una estabilización respecto al año anterior y cumplen en todas las estaciones los límites anuales europeos. En el Eixample, las PM10 se sitúan en 22 µg/m³ y las PM2,5 en 11 µg/m³, mientras que en la estación de fondo urbano de Vall d’Hebron los niveles descienden hasta 17 µg/m³ y 9 µg/m³, respectivamente.
Estas partículas tienen un origen diverso y están influenciadas por factores ambientales y meteorológicos, pero el cierre del año dentro de los límites legales confirma una mejora sostenida de la calidad del aire.
Impacto en la salud y prioridad municipal
Pese a la mejora continuada, el Ayuntamiento recuerda que la contaminación atmosférica sigue teniendo impacto en la salud, por lo que la calidad del aire continúa siendo una prioridad estratégica.
Según la Agencia de Salud Pública de Barcelona, entre 2020 y 2024 la mortalidad atribuible a la contaminación se redujo un 32 % respecto al periodo 2018-2019, lo que equivale a 600 muertes evitadas. Los datos preliminares de 2025 apuntan a una reducción de entre el 40 % y el 45 % respecto a los niveles previos a la pandemia, lo que supondría alrededor de 800 muertes evitadas.
Cómo se evalúa la calidad del aire en Barcelona
La evaluación se realiza mediante estaciones fijas integradas en la Xarxa de Vigilància i Previsió de la Contaminació Atmosfèrica (XVPCA), dependiente del Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat y cogestionada en la ciudad por la Agencia de Salud Pública de Barcelona.
Estas estaciones representan las distintas realidades urbanas, diferenciando entre zonas de tráfico intenso y áreas de fondo urbano, lo que permite una visión completa y ajustada de la contaminación en la ciudad.
Nueva estación de medición en la avenida Meridiana
En 2026 se ha incorporado una nueva estación de tráfico en la avenida Meridiana, en el distrito de Sant Andreu, que ya se encuentra en funcionamiento. Con esta instalación, Barcelona dispone de 11 estaciones urbanas que miden todos los contaminantes regulados por la normativa europea.
El objetivo es ampliar la representatividad de las mediciones, especialmente en uno de los principales ejes de entrada y salida de la ciudad, donde la movilidad está estrechamente vinculada a los horarios laborales y escolares. Los valores previstos serán similares a los de otros entornos de tráfico del centro, como el Eixample.
Avance hacia una ciudad climáticamente neutra
La mejora de la calidad del aire forma parte de una estrategia más amplia incluida en el Plan Clima, que contempla inversiones de 1.800 millones de euros para avanzar hacia una Barcelona climáticamente neutra en 2030.
El aumento del transporte público, la evolución de la Zona de Bajas Emisiones, la recuperación del verde urbano tras la sequía y el impulso de la movilidad sostenible están contribuyendo de forma decisiva a estos resultados.
Durante el segundo semestre de 2026 se publicará el Informe de Calidad del Aire 2025 de la Agencia de Salud Pública de Barcelona, que permitirá evaluar en detalle la evolución de los indicadores y la efectividad de las medidas aplicadas.































