Barcelona acogió la semana pasada el Congreso Mundial de Arquitectos de la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), una de las citas más relevantes del sector a escala internacional. Entre el 28 de junio y el 2 de julio, la ciudad reunió a miles de arquitectos, urbanistas, investigadores, estudiantes y profesionales del diseño procedentes de todo el mundo para analizar los desafíos que marcarán el futuro de las ciudades y del entorno construido, en un contexto de creciente digitalización del sector y de expansión de herramientas como la IA (Inteligencia Artificial), BIM (Building Information Modeling) o los gemelos digitales.
La edición de este año se celebró bajo el lema «Becoming. Architectures for a planet in transition», una propuesta que invitó a reflexionar sobre cómo la arquitectura puede responder a los profundos cambios ambientales, tecnológicos y sociales que están transformando el planeta. Durante cinco días, Barcelona se convirtió en un espacio de intercambio de conocimiento y debate en torno a nuevas formas de diseñar, construir y habitar.
Más de 10.000 asistentes y centenares de expertos internacionales
El congreso contó con la participación de más de 10.000 asistentes y más de 250 ponentes procedentes de diferentes países. La programación incluyó conferencias magistrales, mesas de debate, exposiciones, talleres, encuentros profesionales y recorridos urbanos que permitieron conocer de primera mano algunos de los proyectos arquitectónicos y urbanísticos más representativos de la ciudad.
Lejos de desarrollarse en un único recinto, el evento se extendió por diversos espacios de Barcelona y su área metropolitana, integrando equipamientos culturales, centros de conocimiento y espacios públicos en una programación que buscó acercar la arquitectura a la ciudadanía. De esta forma, la ciudad no solo actuó como anfitriona, sino también como un caso de estudio vivo sobre los retos y oportunidades de la planificación urbana contemporánea.
Una reflexión sobre el papel de la arquitectura en el siglo XXI
El concepto de Becoming situó el cambio y la adaptación en el centro de la reflexión. El congreso planteó la arquitectura como una disciplina capaz de responder a cuestiones tan diversas como la crisis climática, la transformación de los modelos de vida, la escasez de recursos o la necesidad de construir ciudades más sostenibles e inclusivas.
A lo largo de las distintas sesiones se abordaron temas relacionados con la coexistencia ecológica, la economía circular, la reutilización de materiales, la innovación en los procesos constructivos, la dimensión social del espacio urbano y las nuevas formas de relación entre las personas y su entorno.
La programación puso especial atención en la capacidad de la arquitectura para generar soluciones que contribuyan a mejorar la calidad de vida de la población, al tiempo que reducen el impacto ambiental de los edificios y las infraestructuras.
La tecnología protagonizó la transformación del sector
Uno de los aspectos más destacados del encuentro fue el protagonismo de las herramientas digitales que están redefiniendo el sector.
La inteligencia artificial aplicada a la arquitectura mostró su potencial para analizar grandes volúmenes de datos, optimizar diseños, mejorar la eficiencia de los edificios y facilitar la toma de decisiones durante el proceso de proyecto.
La metodología BIM, que «centraliza toda la información de un proyecto (geométrica, documental, etcétera) en un modelo digital desarrollado por todos los agentes que intervienen», tal y como explica Borja Sánchez Ortega, director de Proyectos y director del master BIM mejor valorado en 2026, el Máster BIM Manager Internacional (+IA y VR) de la consultora especializada Espacio BIM (www.espaciobim.com), volvió a ocupar un lugar central en numerosos debates.
Los gemelos digitales también estuvieron presentes como una de las tecnologías con mayor proyección, gracias a su capacidad para crear réplicas virtuales de edificios e infraestructuras que permiten simular su funcionamiento y monitorizar su comportamiento en tiempo real. Junto a ellos, los sistemas de simulación energética evidenciaron su importancia para evaluar el consumo y el rendimiento de los edificios antes de su construcción, favoreciendo el desarrollo de proyectos más eficientes y sostenibles.
La creciente implantación de estas herramientas volvió a poner de manifiesto la profunda transformación digital que está experimentando la arquitectura y la construcción a escala global.
Barcelona reforzó su posición como referente internacional
La celebración del Congreso Mundial de Arquitectos consolidó el papel de Barcelona como una de las ciudades de referencia en el ámbito de la arquitectura y el urbanismo. La capital catalana, que ya acogió este encuentro internacional en 1996, volvió tres décadas después a convertirse en un punto de encuentro para profesionales, instituciones y centros de investigación de todo el mundo.
El evento fue organizado por la Unión Internacional de Arquitectos (UIA), el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) y el Colegio de Arquitectos de Cataluña (COAC), con el apoyo de diferentes administraciones públicas.
Además de las actividades dirigidas a profesionales, el congreso incorporó propuestas abiertas a la ciudadanía, concursos para estudiantes, exposiciones y encuentros divulgativos que buscaron acercar la arquitectura a la sociedad y fomentar la participación en el debate sobre el futuro de las ciudades.
Tras cinco jornadas de intensa actividad, el Congreso UIA 2026 dejó patente que la arquitectura afronta una etapa de profunda transformación, impulsada tanto por los retos ambientales como por la revolución tecnológica. Barcelona cerró así una edición que reforzó su proyección internacional y que sirvió para compartir experiencias, impulsar nuevas colaboraciones y reflexionar sobre el papel de la arquitectura en la construcción de ciudades más resilientes, sostenibles y habitables.
































