Varios vecinos toman la iniciativa y desalojan un piso ocupado en Can Clos

Vecinos de La Marina del Port desalojan a cinco okupas y tiran los enseres por el balcón

Residentes del barrio de La Marina decidieron actuar por su cuenta y desalojaron un piso ocupado en la zona de Can Clos. Los ocupantes fueron expulsados del inmueble, y sus pertenencias fueron arrojadas por la ventana a la calle.

Según información recogida por Barna Diario, aunque en esta parte del barrio no se habían producido incidentes similares previamente, en los últimos días la situación se había deteriorado. Desde la llegada de los okupas, se había producido un incremento notable en los robos con violencia, incluyendo ataques a personas mayores. Este deterioro en la seguridad generó un ambiente cada vez más tenso, con enfrentamientos de distinta gravedad, la mayoría relacionados directamente con esta ocupación.

Actuación pendiente de los Mossos

Los Mossos d’Esquadra ya habían iniciado trámites legales para proceder al desalojo del piso, propiedad del Institut Municipal de l’Habitatge i la Rehabilitació (IMHAB), lo que implica que se trata de un inmueble de titularidad pública. Sin embargo, la intervención vecinal se adelantó a la actuación oficial.

El detonante: un robo atribuido a los ocupantes

Tras un presunto robo cometido por los jóvenes que habitaban el piso, un grupo de vecinos reaccionó de forma inmediata y contundente. Forzaron la entrada al inmueble, expulsaron a los cinco okupas y comenzaron a arrojar sus pertenencias por el balcón. Las grabaciones hechas por los propios residentes muestran cómo colchones, ropa y muebles terminaron destrozados en la vía pública.

Intervención policial y recuperación del inmueble

La policía llegó al lugar al ser alertada del conflicto y logró evacuar a los jóvenes, brindándoles protección en la comisaría para evitar una situación más grave. A pesar de que la intervención fue tardía para frenar la acción vecinal, el desalojo fue finalmente efectivo. El Ayuntamiento de Barcelona, a través del IMHAB, ha recuperado el control del piso y lo ha sellado con puertas de seguridad para evitar futuras ocupaciones.

Fuentes policiales aseguran que, tras estos hechos, la tranquilidad ha vuelto a las calles de Can Clos. El barrio, afectado por la inseguridad durante los últimos días, comienza a recobrar la normalidad.