Los Mossos cargan contra una protesta antifascista en la Delegación del Gobierno

Una concentración convocada por colectivos antifascistas en Barcelona acabó este sábado con momentos de tensión después de que los Mossos d’Esquadra intervinieran para impedir que los manifestantes llegaran hasta el acto organizado por un grupo de ideología neonazi frente a la Delegación del Gobierno.

Un amplio dispositivo para evitar enfrentamientos

El grupo de extrema derecha Núcleo Nacional había convocado una concentración a las 20:00 horas en la confluencia de las calles Mallorca y Roger de Llúria. Paralelamente, organizaciones y colectivos antifascistas llamaron a movilizarse desde la plaza de Tetuan con el objetivo de mostrar su rechazo a la presencia del grupo en la ciudad.

Según datos facilitados por la Guardia Urbana, alrededor de 800 personas participaron en la marcha antifascista. Sin embargo, el avance quedó bloqueado a la altura de Mallorca con Bailèn y la avenida Diagonal por un cordón policial desplegado por unidades antidisturbios.

Cargas policiales en momentos de tensión

La situación se complicó cuando parte de los asistentes intentó superar el perímetro establecido por los agentes para aproximarse al lugar donde se desarrollaba la concentración neonazi. En ese momento, los Mossos d’Esquadra utilizaron las porras para dispersar a varios manifestantes y evitar que se rompiera el cordón de seguridad.

El operativo policial tenía como principal objetivo impedir que ambos grupos llegaran a encontrarse, evitando así posibles enfrentamientos directos entre los participantes de ambas convocatorias.

Respuesta antifascista contra los discursos de odio

Antes del inicio de la movilización, representantes de los colectivos convocantes defendieron la necesidad de responder ante lo que calificaron como una convocatoria de carácter «racista, fascista y neonazi».

Los portavoces aseguraron que continuarán organizando protestas similares siempre que consideren necesario plantar cara a este tipo de expresiones extremistas. Además, reivindicaron la movilización social como herramienta para combatir los mensajes de odio y los ataques dirigidos contra la convivencia y la diversidad.

Asimismo, destacaron que la jornada coincidió con otras iniciativas ciudadanas en Barcelona, como actividades y eventos impulsados para promover la lucha contra el racismo y fomentar una sociedad más inclusiva.

La actuación policial logró finalmente mantener separados a ambos grupos, aunque la tarde estuvo marcada por la tensión y algunos momentos de enfrentamiento entre manifestantes y agentes.