La Guardia Urbana refuerza el control de vehículos VTC en la ciudad
La Guàrdia Urbana de Barcelona ha activado un dispositivo específico de inspección dirigido a los vehículos de transporte con conductor de hasta nueve plazas, incluido el conductor. El objetivo es claro: verificar que los VTC operen conforme a la normativa vigente y sancionar cualquier infracción detectada.
El operativo estará en marcha en Barcelona hasta el 27 de febrero y se concentrará en los puntos de mayor actividad de estos servicios, como estaciones de tren y autobús, zonas turísticas, áreas comerciales y las principales vías de la ciudad. Se trata de enclaves donde la presencia de VTC es especialmente elevada y donde pueden producirse prácticas irregulares que afectan al conjunto del transporte urbano.
Tolerancia cero frente a la competencia desleal
La campaña responde a la necesidad de evitar situaciones de intrusismo y competencia desleal, una preocupación histórica dentro del sector del taxi y también en el ámbito regulador. La captación de clientes sin contratación previa, una práctica prohibida para los VTC, será uno de los principales focos de vigilancia.
Los agentes también comprobarán que los conductores dispongan del permiso de conducción en vigor, que los vehículos cuenten con el seguro obligatorio y que tengan la inspección técnica actualizada. El incumplimiento de cualquiera de estos requisitos podrá derivar en sanciones.
Del mismo modo, se controlarán conductas especialmente graves, como la conducción bajo los efectos del alcohol o sustancias estupefacientes, la negativa a realizar las pruebas correspondientes o el incumplimiento de los tiempos de descanso. También se revisará la correcta exhibición de la información obligatoria relacionada con las condiciones del servicio.
Seguridad y cumplimiento de la ley como prioridad
Con este dispositivo, la Guàrdia Urbana refuerza su mensaje de que todos los operadores del transporte urbano deben ajustarse estrictamente al marco legal. La finalidad última es doble: proteger la seguridad de los usuarios y garantizar que la actividad se desarrolle en condiciones justas y reguladas.
La intensificación de los controles consolida así una línea de actuación orientada a preservar el orden en el espacio público y a asegurar que la prestación del servicio de transporte con conductor respete las reglas establecidas.































