Barcelona refuerza el control en solares municipales de Sant Andreu para evitar asentamientos
El Ayuntamiento de Barcelona ha decidido impulsar la contratación de servicios de vigilancia privada en una veintena de solares municipales ubicados en el distrito de Sant Andreu. Esta medida busca evitar nuevos asentamientos en zonas próximas a La Sagrera, un área que actualmente atraviesa una profunda transformación urbanística con las obras de la futura estación en marcha.
Desde fuentes municipales se subraya que esta iniciativa pretende reforzar el control ya ejercido por la Guàrdia Urbana, especialmente en espacios provisionales o sin uso definido, donde existe mayor riesgo de ocupaciones.
Un contrato para supervisión continua
El consistorio ha sacado a concurso un contrato público, con una duración prevista de dos años, hasta 2028, y un presupuesto superior a 177.000 euros. La empresa adjudicataria deberá aplicar un protocolo específico basado en inspecciones periódicas de los solares, con el objetivo de detectar posibles accesos indebidos o comportamientos incívicos.
La función principal de este servicio será informar de manera sistemática a la Guardia Urbana de Barcelona y a las autoridades del distrito, facilitando una respuesta más ágil ante cualquier incidencia.
Localizaciones afectadas y antecedentes recientes
Según la documentación disponible, la vigilancia abarcará distintos puntos estratégicos, como la calle de Honduras, áreas próximas al puente de Bac de Roda o los terrenos de los antiguos cuarteles en la calle del Palomar. En algunas de estas ubicaciones ya se han detectado asentamientos de pequeña escala.
De hecho, recientemente se llevó a cabo un desalojo en el entorno del Pont del Treball Digne, en terrenos propiedad de Adif. La intervención, realizada el pasado 26 de marzo, afectó a dos núcleos de barracas y supuso el desalojo de 126 personas, evidenciando la presión existente en esta zona en transformación.































