Alba Alarcón, nueva directora de la Fundación Muñoz Ramonet para liderar su transformación cultural
La abogada Alba Alarcón González ha sido nombrada nueva directora de la Fundación Julio Muñoz Ramonet, sustituyendo a Anna Ferrer i Giménez, quien deja el cargo tras su jubilación después de ocuparlo desde 2015. El nombramiento se produce tras un proceso de selección iniciado en marzo y resuelto por el Patronato de la entidad.
La elección de Alarcón responde a su trayectoria en la gestión administrativa, económica y contractual en el ámbito cultural, especialmente por su labor desde 2011 como responsable de los servicios jurídicos del Consorcio del Mercat de les Flors. También ha trabajado en el Departamento de Justicia de la Generalitat y en el despacho Cuatrecasas, consolidando un perfil técnico con capacidad de dirección y liderazgo público.
Licenciada en Derecho por la Universidad de Barcelona, está finalizando un posgrado en dirección y liderazgo públicos, reforzando su preparación para asumir esta nueva etapa.
De paseo por el Jardín de Muñoz Ramonet
Un proyecto estratégico: cultura, arte y ciencia
La nueva directora afronta el reto de desarrollar el proyecto para convertir el legado de la fundación en un centro multidisciplinar que combine cultura, arte y ciencia. Este espacio se ubicará en los edificios históricos de la calle Muntaner y pretende convertirse en un equipamiento de referencia abierto a la ciudadanía.
Actualmente, la fundación trabaja en la definición arquitectónica del proyecto, con un equipo encargado de redactar el anteproyecto de transformación de los espacios.
Entre sus responsabilidades estarán la gestión global de la institución, la ejecución de los acuerdos del Patronato, la promoción de actividades culturales y la preservación del legado artístico y patrimonial. También asumirá funciones de representación institucional.
Un legado patrimonial de alto valor
La Fundación, creada en 1994, gestiona el legado del empresario Julio Muñoz Ramonet, que incluye dos edificios históricos, jardines y una importante colección de arte con pinturas, esculturas y piezas decorativas.
Los inmuebles, diseñados por el arquitecto Enric Sagnier, junto con el jardín histórico de Jean Claude Nicolas Forestier, conforman un conjunto patrimonial de gran valor que será el eje del futuro proyecto cultural.
El objetivo del Ayuntamiento de Barcelona es transformar este espacio en un centro innovador y abierto, que no solo conserve el legado, sino que también genere conocimiento, fomente el debate y acerque la cultura a nuevos públicos.
El futuro equipamiento aspira a convertirse en un punto de encuentro entre disciplinas, capaz de integrar tradición y contemporaneidad en un mismo espacio.

































