Som Sant Antoni reclama soluciones ante el "mercado de la miseria" y las obras de la L8

Som Sant Antoni exige medidas urgentes ante la crisis de movilidad y seguridad en el barrio

La asociación vecinal y comercial Som Sant Antoni y las entidades que hace un año impulsaron el denominado plan de choque contra el “mercado de la miseria” se han reunido este lunes con el concejal del distrito del Eixample, Jordi Valls, el intendente de la Guardia Urbana, Calero, y el técnico del distrito, Marc Martínez, en el Ayuntamiento de Barcelona.

El encuentro llega tras un año de malestar y decepción por parte de las entidades vecinales y comerciales al considerar que no se había conseguido erradicar el conocido como “mercado de la miseria” o mercado de recuperadores.

Durante la reunión, la Guardia Urbana y el distrito del Eixample propusieron finalmente la puesta en marcha de un dispositivo conjunto entre la Guardia Urbana de Ciutat Vella y la del Eixample.

El operativo contará con seis agentes permanentes a pie de calle, que actuarán diariamente desde las 17.00 horas hasta las 2.00 de la madrugada, con el objetivo de reforzar la seguridad y controlar la actividad vinculada al mercado de recuperadores en el entorno de Sant Antoni.

Desde Som Sant Antoni valoran positivamente este primer paso, aunque insisten en la necesidad de que las medidas tengan continuidad y resultados visibles para el vecindario y el comercio local.

Preocupación por el impacto de las obras de la L8 y la movilidad en Sant Antoni

En la misma reunión, Som Sant Antoni trasladó también su preocupación por las afectaciones derivadas de las obras de la L8 en el entorno de Plaza España y Gran Via.

La entidad denuncia que los trabajos de la tuneladora están dejando prácticamente aisladas las calles Vilamarí y Entença, dificultando gravemente la movilidad y el acceso al barrio.

Actualmente, según explican desde la asociación, no es posible bajar desde Gran Via y acceder a Sant Antoni por ninguna calle situada a mano derecha, lo que está provocando importantes retenciones y problemas de circulación.

Caída de ventas y temor al “caos” con las futuras obras de la Superilla

Som Sant Antoni asegura que las calles Entença y Vilamarí han quedado “completamente entaponadas”, con una fuerte reducción tanto del tráfico de vehículos como del paso de peatones.

Según la entidad, esta situación ya está teniendo consecuencias económicas directas sobre el comercio de proximidad. Durante el último mes se habría detectado una caída significativa de las ventas, que relacionan directamente con las restricciones y afectaciones derivadas de las obras.

Por ello, han reclamado al Ayuntamiento que se habilite alguna vía de bajada que permita acceder con normalidad al barrio de Sant Antoni.

La preocupación aumenta ante el inicio, el próximo 15 de junio, de las obras de Comte Borrell y la Superilla, una situación que, según advierten, podría generar “un caos importante de movilidad interna” en el barrio.

Petición de compensaciones económicas para los comercios afectados

Además de mejoras urgentes en la movilidad, Som Sant Antoni ha reclamado al consistorio compensaciones económicas para los comercios más afectados, especialmente los situados en las calles Entença y Vilamarí.

La entidad exige medidas inmediatas que permitan garantizar la viabilidad económica, la accesibilidad y la actividad comercial en una de las zonas más perjudicadas actualmente por las obras.