Barcelona descubre una nueva mariposa y refuerza su biodiversidad urbana
Barcelona ha sumado una nueva especie a su biodiversidad urbana con la identificación de la verdeta de ojo rubio (Callophrys avis), detectada recientemente en el Parque del Laberinto de Horta. Con este hallazgo, el número de mariposas diurnas registradas en la ciudad asciende a 52, lo que representa cerca del 26% de las especies presentes en Catalunya.
La verdeta de ojo rubio es una especie univoltina, es decir, con una única generación anual, y su periodo de vuelo se concentra entre marzo y mayo. Se trata de una mariposa especializada que depende de plantas concretas como el madroño (Arbutus unedo) y el roldor (Coriaria myrtifolia), lo que la convierte en especialmente vulnerable a cambios en el entorno.
Las mariposas diurnas son consideradas bioindicadores fundamentales, ya que reaccionan con rapidez a variaciones en la vegetación, el clima o las condiciones ecológicas. Su presencia o ausencia permite evaluar el estado de la biodiversidad urbana.
Además de su valor científico, desempeñan un papel relevante en los ecosistemas como consumidores primarios y fuente de alimento para otras especies, y facilitan la conexión entre ciudadanía y naturaleza por su visibilidad y atractivo.
El papel del voluntariado y la ciencia ciudadana
El descubrimiento ha sido posible gracias al trabajo del observatorio uBMS (urban Butterfly Monitoring Scheme), un proyecto coordinado por CREAF en colaboración con el Instituto Municipal de Parques y Jardines.
Actualmente, cerca de 40 personas voluntarias participan en el seguimiento semanal de mariposas en 29 parques y jardines, recopilando datos entre marzo y noviembre sobre la presencia y abundancia de especies.
Aunque el número de especies detectadas ha aumentado, los datos muestran que cinco especies concentran el 64% de las observaciones, lo que refleja una comunidad dominada por especies generalistas, más adaptadas al entorno urbano.
Estrategias para favorecer la biodiversidad urbana
Para revertir esta tendencia, la ciudad impulsa medidas de naturalización como la creación de prados urbanos, gestión forestal de baja intensidad en espacios como Montjuïc o Collserola y la implantación de refugios de biodiversidad.
Estas actuaciones buscan mejorar la conectividad ecológica, aumentar la calidad de los hábitats y favorecer especies con necesidades más específicas.
Los datos recogidos también evidencian el impacto de factores externos. En 2020, durante el confinamiento y con condiciones más lluviosas, se registró un aumento notable de mariposas. En cambio, la sequía entre 2021 y 2023 provocó un descenso significativo, seguido de una recuperación progresiva desde 2024.
































