Homenaje a José Colomé Pijoan: un nuevo adoquín de memoria en Barcelona
El pasado 5 de junio, la ciudad de Barcelona vivió un nuevo acto de memoria histórica con la colocación de una Stolpersteine, un adoquín conmemorativo dedicado a José Colomé Pijoan, deportado al campo de concentración nazi de Mauthausen y posteriormente asesinado en 1941. El adoquín ha sido instalado en el número 657 de la calle Còrsega, en el barrio del Camp de l’Arpa del Clot, lugar donde Colomé nació y vivió antes de su exilio.
El acto fue organizado en el marco del proyecto pedagógico Stolpersteine Barcelona, una iniciativa impulsada por la Concejalía de Memoria Democrática del Ayuntamiento de Barcelona, en colaboración con las Amicales de Mauthausen y Ravensbrück, y liderado por el alumnado del Institut Icària. Esta iniciativa tiene como objetivo principal recuperar la memoria de las víctimas del nazismo y fomentar la participación activa de las nuevas generaciones en la construcción de una memoria democrática.
La historia de José Colomé
José Colomé Pijoan nació el 10 de marzo de 1907 en el barrio de Sant Martí. En 1939, como tantos otros republicanos españoles, se exilió a Francia tras la caída de la Segunda República. Sin embargo, con la ocupación de Francia por las tropas alemanas durante la Segunda Guerra Mundial, Colomé fue detenido y enviado al campo de prisioneros Stalag VD en Estrasburgo, donde fue registrado con el número 32.
Desde allí, fue deportado al campo de concentración de Mauthausen, uno de los más duros del sistema nazi, el 13 de diciembre de 1940, siendo registrado con el número 4715. Meses después, el 29 de marzo de 1941, fue trasladado al subcampo de Gusen, conocido por su extrema brutalidad, donde recibió el número 11213. Lamentablemente, José Colomé fue asesinado el 7 de noviembre de 1941.
El proyecto Stolpersteine: adoquines contra el olvido
El proyecto Stolpersteine («piedras que hacen tropezar», en alemán) fue iniciado por el artista Günter Demnig en los años noventa como un gesto simbólico para recordar a las víctimas del nazismo frente a sus antiguos domicilios. Cada adoquín dorado contiene el nombre de la persona, su fecha de nacimiento, el lugar de su deportación y su fecha de muerte, si se conoce. Con más de 100.000 unidades repartidas por Europa, es considerado el monumento descentralizado más grande del mundo.
En Barcelona, el programa tiene una dimensión pedagógica clave, dirigido especialmente a alumnos de 4º de ESO y Bachillerato. A lo largo del curso escolar, los estudiantes investigan la vida de un deportado o deportada, desarrollan su biografía, reflexionan sobre la memoria histórica y culminan su trabajo con la instalación del adoquín.
Compromiso educativo y social
El Institut Icària no solo ha sido protagonista en la conmemoración de José Colomé, sino que también ha participado activamente en la instalación de otra Stolpersteine en el distrito de Sant Andreu, en honor a Ricardo Sierra Sánchez, militante de la CNT, también deportado y asesinado en Mauthausen en 1943.
Estas acciones no solo sirven para restituir la dignidad de las víctimas, sino también para educar en valores democráticos y de derechos humanos. Al situar la historia en el espacio público, se invita a la ciudadanía a reflexionar sobre las consecuencias del odio, el autoritarismo y la intolerancia.
La colocación de estas piedras de memoria es, en definitiva, una invitación a no olvidar, y a que cada paso por esas calles sea un gesto de respeto y de recuerdo hacia quienes lo perdieron todo en defensa de la libertad y la dignidad.































