Los Mossos buscan al autor del tiroteo mortal en la calle Balmes de Barcelona

Amplio dispositivo policial para localizar al autor del tiroteo mortal en el centro de Barcelona

Los Mossos d’Esquadra mantienen abierta la búsqueda del hombre que este miércoles por la mañana ha asesinado a otro individuo de un disparo en la cabeza en la calle Balmes, junto a la avenida Diagonal, en pleno centro de Barcelona.

El ataque se ha producido a plena luz del día, frente a una comisaría de la Policía Nacional, antes de que el presunto autor emprendiera la huida a pie por varias calles del Eixample.

Según la investigación en curso, el sospechoso habría huido por la calle de la Granada del Penedès y la vía Augusta hasta la plaza de Gal·la Placídia, donde se habría deshecho del arma en una parada de autobús, ocultándola bajo un casco de bicicleta.

En ese mismo punto, una mujer habría localizado posteriormente tanto el casco como un teléfono móvil, elementos que han sido incorporados a la investigación policial para su análisis.

Las imágenes procedentes de cámaras de seguridad han permitido obtener la identidad visual del presunto autor, que aparece con la cara descubierta durante la huida.

Una acción planificada y dirigida contra la víctima

Las primeras hipótesis apuntan a que el ataque no habría sido aleatorio, sino una ejecución planificada vinculada a una posible venganza.

La víctima, que iba vestida con ropa deportiva, habría sido abordada por la espalda antes de ser abatida en plena calle, quedando tendida en el suelo tras el disparo.

Los investigadores de la Divisió d’Investigació Criminal (DIC) trabajan ahora para identificar formalmente tanto a la víctima como al autor, así como para determinar el posible móvil del crimen.

Posibles conexiones con el crimen organizado

Aunque la investigación sigue abierta, las primeras líneas de trabajo apuntan a posibles vínculos con el tráfico de drogas o redes de crimen organizado, incluidas hipótesis relacionadas con estructuras internacionales.

Los Mossos consideran que la víctima habría sido un objetivo previamente seleccionado, en un ataque ejecutado con planificación y seguimiento previo, lo que refuerza la hipótesis de una acción dirigida y no fortuita.