Barcelona impulsa el debate sobre el futuro del comercio local con el apoyo del consistorio
La teniente de alcaldía Raquel Gil ha puesto en valor la capacidad de adaptación del comercio de proximidad en Barcelona durante la inauguración de las jornadas “Barcelona Impulsa: Construimos el comercio del futuro”, celebradas en Ca l’Alier. En su intervención, ha defendido que el tejido comercial de la ciudad ha demostrado una notable resiliencia frente a crisis como la pandemia, los cambios demográficos o las incidencias energéticas, destacando también su capacidad de reinvención constante.
Gil ha señalado que, aunque el sector ha sabido responder a contextos complejos, es necesario abrir espacios de reflexión para abordar los desafíos presentes y futuros. En este sentido, ha insistido en la importancia de buscar soluciones que garanticen la sostenibilidad y continuidad del comercio local, considerado un elemento clave en la estructura económica y social de la ciudad.
Un encuentro enmarcado en la estrategia Barcelona Impulsa 2035
Las jornadas forman parte del programa Barcelona Impulsa 2035, una estrategia municipal que identifica el comercio como uno de los sectores clave para el desarrollo económico de la próxima década. El evento también se integra dentro de la Capitalidad Europea del Comercio Local, una iniciativa que busca reforzar el papel de las ciudades en la protección y modernización del pequeño comercio.
El encuentro reúne a representantes institucionales, entidades del sector y agentes económicos con el objetivo de debatir sobre los principales retos, oportunidades y transformaciones que afronta el comercio urbano. Entre los temas abordados se encuentran la digitalización, la competencia global y la evolución de los hábitos de consumo.
Un sector clave para la economía y la cohesión social
Durante su intervención, Raquel Gil ha recordado la importancia estructural del comercio en Barcelona, que cuenta con más de 60.000 establecimientos activos en planta baja. Este tejido empresarial no solo tiene un peso económico relevante, sino que también contribuye a la cohesión social y a la identidad de los distintos barrios de la ciudad.
La responsable municipal ha defendido que el comercio de proximidad es un pilar esencial del modelo urbano barcelonés, ya que mantiene la actividad en el territorio, genera empleo y favorece la vida comunitaria en los diferentes distritos.
Reflexión sobre el futuro del comercio urbano
Gil ha animado al sector a aprovechar el contexto actual para repensar su evolución y adaptarse a los nuevos retos. En este sentido, ha subrayado la oportunidad que representa la capitalidad europea del comercio local como un espacio para la reflexión estratégica y la innovación.
La teniente de alcaldía ha insistido en que el comercio debe reevaluarse de forma constante para garantizar su competitividad, destacando que su papel va más allá de lo económico, al ser también un elemento fundamental en la configuración social de la ciudad.
Un modelo en transformación con mirada a largo plazo
Las jornadas “Barcelona Impulsa: Construimos el comercio del futuro” buscan consolidar un espacio de diálogo permanente entre administración y sector comercial. El objetivo es definir líneas de acción que permitan fortalecer el modelo de proximidad en un contexto de transformación acelerada.
En este escenario, el Ayuntamiento reafirma su compromiso con el comercio local como parte esencial de la estrategia de desarrollo urbano, apostando por su modernización sin perder su función social y su valor identitario dentro de Barcelona.































