Entrenadores y monitores, estrategas para impulsar el catalán en el ocio juvenil

El ocio juvenil, escenario clave para reforzar el uso social del catalán

El uso del catalán en el ámbito deportivo y de ocio juvenil encuentra en entrenadores y monitores una figura determinante. Así lo indican los resultados preliminares del proyecto «Foment de l’ús del català en els àmbits de l’educació en el lleure i activitats complementàries de la ciutat de Barcelona», elaborado por el Institut d’Estudis Catalans con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona.

El estudio, basado en la observación de siete clubes deportivos y cuatro equipamientos juveniles de la ciudad, ha contado con la participación de 720 jóvenes y 113 monitores y entrenadores. Entre las conclusiones más relevantes destaca que los profesionales adultos mantienen un uso significativo del catalán y actúan como referentes lingüísticos, mientras que entre los propios jóvenes el castellano predomina de forma clara en las interacciones informales.

Asimetría lingüística y rol prescriptor

Los datos cuantitativos evidencian una asimetría en los usos lingüísticos. Los monitores tienden a sostener el catalán en mayor medida que los participantes, pero cuando los jóvenes se comunican entre ellos el uso de esta lengua se reduce considerablemente. Incluso cuando se dirigen a entrenadores, el castellano continúa siendo mayoritario.

Los clubes y espacios analizados incluyen entidades como el Barcelona Universitario Club, la Unió Esportiva Sant Andreu y equipamientos juveniles como el Espai Jove La Bàscula. En todos ellos se observa que la coherencia lingüística de la dirección y el compromiso activo de los prescriptores son factores determinantes para consolidar hábitos de uso.

El análisis cualitativo muestra que, ante reticencias puntuales o dificultades de comprensión, a menudo se produce un cambio generalizado al castellano, lo que debilita la presencia del catalán en el grupo.

Intervención estructural y cambio de hábitos

El proyecto subraya que para lograr una transformación real no basta con acciones puntuales de sensibilización. Se requiere una estrategia global del club o equipamiento, acompañamiento continuado y una implicación clara de la dirección. También se constata que el inicio de curso es un momento especialmente propicio para instaurar dinámicas lingüísticas que luego se consolidan por inercia.

La iniciativa se basa en el Método IEC 360°, que aborda el fomento del catalán como política pública estructurada en diagnóstico, intervención, seguimiento y evaluación. Este enfoque permitirá elaborar una guía replicable en otros distritos y ámbitos.

Del compromiso individual al cambio colectivo

Los resultados apuntan a la necesidad de pasar del mantenimiento individual del catalán por parte de los monitores a un cambio colectivo que involucre a todo el grupo. Para ello, se plantea reforzar herramientas que ayuden a gestionar la tensión entre mantener la lengua y preservar un clima relacional positivo, así como aumentar la conciencia sobre el impacto de los usos lingüísticos en la socialización juvenil.

El despliegue del proyecto cuenta con la colaboración de entidades como el Consorcio para la Normalización Lingüística, Òmnium Cultural, Plataforma per la Llengua y la Unió de Federacions Esportives de Catalunya, entre otras.

La fase actual se ampliará con nuevos clubes y centros deportivos municipales, con el objetivo de alcanzar a más de 1.300 jóvenes y cerca de 200 profesionales, consolidando una base empírica sólida para diseñar políticas lingüísticas eficaces en el ámbito del ocio juvenil.