Barcelona alza la voz contra el edadismo en el Día Internacional de las Personas Mayores
La actriz Vicky Peña fue la encargada de leer el manifiesto “Por una sociedad libre de edadismo”, en un acto celebrado en la plaza Sant Jaume que reunió a unas 600 personas. El texto ha recibido el respaldo de más de 400 entidades, instituciones y personas, entre ellas el Plenario del Consejo Municipal de Barcelona, que días antes se adhirió a la iniciativa mediante una declaración institucional.
Una ciudad comprometida con los derechos de las personas mayores
El alcalde Jaume Collboni, acompañado por autoridades municipales como Maria Eugènia Gay y Albert Batlle, destacó el compromiso de Barcelona como Ciudad Amigable con las Personas Mayores. Esta conmemoración, promovida por la ONU desde 1990, busca cada 1 de octubre visibilizar los derechos y necesidades de las personas mayores, así como denunciar las desigualdades que sufren.
El mensaje del manifiesto
El documento leído denuncia que el edadismo sigue siendo una forma de discriminación “silenciosa pero profundamente arraigada”.
- Se señala que las personas mayores son invisibilizadas o reducidas a estereotipos que no reflejan su diversidad.
- Se recuerda que las mujeres mayores sufren una doble discriminación: por edad y por género.
- El texto reclama políticas que aseguren igualdad, inclusión y envejecimiento activo, además de una transformación del relato social en los medios de comunicación.
Llamada a la sociedad
El manifiesto incluye un llamamiento claro a instituciones, empresas, medios y ciudadanía para:
- Reconocer la dignidad en todas las edades.
- Implementar políticas públicas que garanticen derechos y oportunidades.
- Romper con los estereotipos en los medios y en el discurso social.
- Fomentar la educación inclusiva para detectar y erradicar el edadismo desde la infancia.
- Impulsar el diálogo intergeneracional, creando puentes entre jóvenes y mayores.
- Defender la democracia y la cultura de la paz, protegiendo especialmente a las personas mayores en contextos de crisis o conflictos.
Una sociedad más justa y sin discriminación
El mensaje final es contundente: “Queremos envejecer con dignidad, no con miedo. Somos parte activa de la sociedad y tenemos identidad y derechos propios”. El texto recuerda que una sociedad solo será realmente justa cuando sea inclusiva en todas las edades y libre de discriminación por la edad.

































