Govern y Comuns sellan un acuerdo presupuestario que garantiza la aprobación de las cuentas
El Govern de la Generalitat de Catalunya ha cerrado un acuerdo con Catalunya en Comú para sacar adelante los presupuestos, lo que asegura al presidente Salvador Illa los apoyos necesarios tras haber sumado también el respaldo de Esquerra Republicana de Catalunya.
El pacto actualiza el acuerdo alcanzado en febrero y se centra en políticas de vivienda y movilidad, consolidando una mayoría parlamentaria que permitirá iniciar la tramitación de las cuentas con el objetivo de aprobarlas definitivamente en julio.
Después de meses de conversaciones y un intento fallido previo, el Ejecutivo catalán logra un entendimiento a tres bandas con Comuns y ERC que permitirá disponer de los primeros presupuestos desde 2023 y los primeros del mandato de Illa.
Con estos apoyos, el Govern prevé aprobar el proyecto y remitirlo al Parlament de Catalunya para su tramitación, en un contexto en el que se alcanza el ecuador de la legislatura.
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Refuerzo de las políticas de vivienda
Uno de los ejes principales del acuerdo es la vivienda, con medidas como la creación de una nueva dirección general para supervisar e imponer sanciones por incumplimientos de la normativa, que podría estar operativa antes del verano.
El pacto también contempla un paquete de 1.200 millones de euros para rehabilitación en 120 barrios hasta 2028 y una futura ley para facilitar la reconversión de oficinas y locales en viviendas. En total, los Comuns han acordado destinar 2.500 millones de euros a políticas de vivienda durante la legislatura.
Además, se incluyen partidas para becas comedor, atención a personas sin hogar y medidas contra la pobreza energética.
El acuerdo con Esquerra Republicana de Catalunya incorpora inversiones relevantes, como la línea orbital ferroviaria, más de 527 millones de euros para la Agencia Tributaria de Catalunya y un plan de barrios dotado con 400 millones de euros.
También se contemplan 160 millones para rehabilitación de vivienda, ampliados con financiación del Instituto Catalán de Finanzas, así como 100 millones para climatización de escuelas y 50 millones para reforzar el catalán en redes sociales.
Un impulso a la legislatura y al clima político
El cierre de este acuerdo permite al Ejecutivo catalán encarar la segunda mitad del mandato con unas cuentas actualizadas y un marco de estabilidad parlamentaria.
Desde el Govern y los grupos que apoyan el pacto destacan que estas medidas refuerzan la capacidad de inversión, la cohesión social y el desarrollo de políticas públicas estratégicas, en un contexto económico y político marcado por la necesidad de acuerdos amplios.
































