El conflicto en bibliotecas de Barcelona escala por la huelga y la falta de personal

Tensión en las bibliotecas de Barcelona por la gestión de salas de estudio para las PAU

El Ayuntamiento de Barcelona ha enviado un correo urgente a distintos equipamientos municipales —como bibliotecas y centros cívicos— solicitando la habilitación de salas de estudio alternativas para las PAU durante el periodo comprendido entre el 25 de mayo y el 19 de junio.

La petición incluye espacios con capacidad mínima para diez personas, equipados con mesas, sillas y wifi, y con horario continuado de 10:00 a 20:00 horas, pero sin personal de apoyo. Este punto ha generado controversia entre los trabajadores del sector.

El comité de empresa del Consorcio de Bibliotecas, integrado por Intersindical y CGT, considera que la medida supone un intento improvisado de sustituir el servicio habitual de bibliotecas en pleno contexto de huelga indefinida.

Las organizaciones sindicales denuncian que habilitar estos espacios sin vigilancia ni personal responsable resulta especialmente problemático por la presencia de menores de edad, y critican la falta de protocolos claros ante posibles situaciones de conflicto o violencia en los equipamientos.

Reivindicaciones laborales y conflicto prolongado

El comité también señala que el conflicto laboral se arrastra desde hace meses, tras ocho mesas de negociación sin avances con el Ayuntamiento. Entre los principales puntos de desacuerdo se encuentran cambios en el convenio colectivo, posibles pérdidas retributivas, reorganización de horarios y condiciones laborales consideradas inestables.

Las reivindicaciones incluyen el reconocimiento de complementos salariales, la mejora de la distribución de jornadas y la recuperación de derechos previos, como la movilidad entre centros o compensaciones por horarios especiales.

Según los representantes de la plantilla, las actuales condiciones implican una carga laboral elevada, con turnos prolongados, falta de conciliación y pérdida de poder adquisitivo progresiva.

Impacto en el servicio público y extensión del conflicto

El conflicto ya ha tenido consecuencias visibles: en la cuarta jornada de huelga de los sábados, 37 de las 40 bibliotecas municipales permanecieron cerradas.

El personal ha decidido mantener la huelga indefinida de los sábados y convocar además una huelga general de bibliotecas a partir del 26 de mayo, coincidiendo con el periodo previo a las pruebas de Selectividad.

El comité de empresa acusa al gobierno municipal de mostrar una actitud de falta de sensibilidad ante el conflicto, especialmente tras declaraciones del alcalde de Jaume Collboni, quien habría calificado a los colectivos en huelga como una “minoría sindical ruidosa”.

Los sindicatos amplían las críticas a otros servicios públicos afectados por conflictos similares, como servicios sociales, guarderías y oficinas de atención ciudadana, reclamando una negociación más efectiva.

Intervención de la Sindicatura y próximas movilizaciones

La Sindicatura de Greuges de Barcelona ha abierto una actuación de oficio para analizar el impacto del conflicto sobre la ciudadanía y ha pedido reforzar los espacios de diálogo entre las partes, subrayando la relación entre la calidad del servicio público y las condiciones laborales.

Mientras tanto, se han convocado diversas movilizaciones, incluyendo concentraciones y comparecencias institucionales en los próximos días, con un punto clave previsto para el 26 de mayo, cuando comenzaría la huelga indefinida en bibliotecas coincidiendo con la preparación de las PAU.