Hallazgo de accesos a refugios antiaéreos de la Guerra Civil en Sants-Montjuïc

Las obras en Hostafrancs sacan a la luz antiguos refugios antiaéreos ocultos bajo la ciudad

Durante las obras de reurbanización en la calle del 26 de Gener de 1641, en el distrito de Sants-Montjuïc, han salido a la luz diversos accesos a refugios antiaéreos de la Guerra Civil, un descubrimiento que podría estar vinculado a estructuras ya registradas en el censo municipal.

Actualmente, se trabaja con la hipótesis de que estos accesos podrían corresponder a los refugios identificados como 0657, 0874 y 0421, aunque será necesario confirmar esta relación mediante la exploración del interior.

El primer paso tras el hallazgo consiste en una evaluación de seguridad en el interior de los refugios, llevada a cabo de forma coordinada entre el Servicio de Arqueología de Barcelona y la Unidad de Subsuelo de los Mossos d’Esquadra.

Esta intervención permite analizar aspectos clave como la presencia de gases, la estabilidad estructural y las condiciones de acceso, elementos imprescindibles antes de avanzar en su अध्ययन arqueológico. Este tipo de colaboración forma parte del protocolo habitual cuando se actúa en espacios subterráneos de interés patrimonial.

Descubrimientos progresivos durante las obras

Los accesos han ido apareciendo a medida que avanzaban las excavaciones iniciadas en marzo. El primero se localizó a principios de mes y presentaba una estructura con escalera descendente y acceso tapiado, característica habitual en este tipo de refugios.

Ese mismo día se detectó un segundo acceso con características similares, mientras que un tercero fue identificado días después en una fase más avanzada de la obra. Todos ellos muestran elementos constructivos que apuntan claramente a su uso como refugios antiaéreos.

Hallazgo de accesos a refugios antiaéreos de la Guerra Civil en Sants-Montjuïc

Intervención arqueológica y análisis inicial

Desde el inicio, el Servicio de Arqueología ha supervisado los trabajos y activado los protocolos correspondientes. Las primeras actuaciones han consistido en retirar escombros acumulados y localizar las estructuras originales, especialmente los muros de cierre.

Posteriormente, se han realizado aperturas controladas para comprobar la continuidad de las galerías en el subsuelo, siguiendo criterios técnicos homogéneos en todos los accesos localizados.

Dudas sobre su correspondencia con refugios conocidos

Una de las principales líneas de investigación apunta a que el segundo acceso podría coincidir con el refugio 0657, documentado en registros históricos de 1938. Sin embargo, la falta de información detallada sobre el número de entradas o el trazado interno impide confirmar si todos los accesos pertenecen a una misma estructura.

En caso de tratarse de espacios independientes, se contempla que los otros accesos puedan corresponder a los refugios 0874 y 0421, también incluidos en los registros municipales. Aun así, esta hipótesis deberá validarse con futuras inspecciones.

Colaboración institucional para una intervención segura

La actuación se desarrolla con una estrecha coordinación entre arqueólogos, técnicos de obra y cuerpos de seguridad, garantizando que cada paso se realice con las máximas condiciones de seguridad.

La Unidad de Subsuelo de los Mossos d’Esquadra, especializada en entornos confinados, es la encargada de verificar factores como niveles de oxígeno, posibles gases tóxicos o riesgos de colapso, aspectos determinantes antes de permitir el acceso a estos espacios.

Posibles usos futuros de los refugios

El descubrimiento abre la puerta a distintas opciones de gestión patrimonial. Entre ellas destacan la documentación exhaustiva, la conservación en su ubicación original o su integración en proyectos de memoria histórica.

En función del estado de conservación, también podría plantearse su adaptación como espacio visitable, aunque esta opción requeriría un proyecto específico que garantice la seguridad, accesibilidad y correcta interpretación del lugar.

Una obra urbana con impacto patrimonial

Las obras en la calle del 26 de Gener de 1641 forman parte de un proyecto de transformación urbana orientado a crear un entorno más accesible y sostenible, con prioridad para peatones, mejora de infraestructuras y renovación del espacio público.

Con una inversión de 1,8 millones de euros, la intervención incluye la modernización de servicios y la mejora de la movilidad en la zona. Sin embargo, el hallazgo de estos refugios introduce ahora una nueva dimensión: la de preservar y poner en valor un legado histórico oculto bajo la ciudad.