La Universidad de Piura (UDEP) trabaja desde hace años en la consolidación de la gestión cultural, así como en formar y fortalecer la figura del gestor cultural. La formación y la aplicación práctica en este área, la búsqueda de la novedad, el impacto creativo y el compromiso social y ético, son las bases de su apuesta.
Una formación multidisciplinar que se abre al mundo y busca la excelencia, pero que al mismo tiempo se encuentra con importantes retos como el papel, cada día más predominante, de la inteligencia artificial, las nuevas tecnologías, el reconocimiento social e institucional de la profesión o la reacción real entre la sociedad digital y la gestión cultural. Sobre estos temas nos contesta el profesor Víctor Velezmoro Montes, historiador y gestor cultural, doctor en Historia del Arte por la Universidad de Sevilla.
¿Cuáles son las principales actividades del Área Departamental de Gestión Cultural que usted dirige?
El Área Departamental de Gestión Cultural tiene tres objetivos claros: fortalecer el equipo de profesores, fortalecer la relación con los egresados alumni de la carrera, y tener una mayor presencia en la colectividad cultural del norte del país, a través de la generación de actividades académicas y programas de capacitación.
¿Cuáles considera que son los principales retos de la gestión cultural hoy en día?
Desde la UDEP trabajamos para aportar en dos retos centrales de la gestión cultural en el Perú actual: fortalecer la figura del profesional de la gestión cultural en el país, a través de la formación en conocimientos, habilidades técnicas, dominio creativo y dimensión ética.
Otro reto de la gestión cultural en el país es incorporar las estrategias de gestión cultural para acercar a la población al disfrute y al reconocimiento de su dimensión simbólico identitaria a través del arte y la cultura. Esto implica trabajar con grupos concretos como niños y jóvenes mediante proyectos mejor definidos.
¿Cuenta esta profesión con el suficiente respaldo y reconocimiento social e institucional? ¿Qué queda por hacer? ¿Qué hitos se han conseguido?
En mi país la gestión cultural no cuenta con un reconocimiento social e institucional pleno. El respaldo es limitado y centrado principalmente en el ámbito estatal.
Se ha conseguido que en el ámbito público, dentro del Ministerio de Cultura se haya incluido dentro del escalafón del funcionario y que en museos e instituciones de Lima se vea necesaria su inclusión. Pero el gran reto es que los Gobiernos Regionales y Municipalidades, así como instituciones culturales del interior del país, incorporen a este profesional en sus equipos.
¿Cómo se consigue un equilibro entre financiación pública y financiación privada? ¿Cómo lograr un equilibrio sostenible, justo y a largo plazo?
En el Perú predominan modelos como Gestión Subvencionada, Mecenazo o generación de ingresos propios, lo que muchas veces sacrifica la seguridad de ingresos personales.
Además, la población no suele ver los proyectos culturales como inversión sino como gasto, por lo que una de las tareas principales es la formación de públicos.
Universalizar el arte y la cultura, ¿hasta qué punto es viable, en qué medida una utopía?
Para mí no es una utopía, es una realidad. El arte, como lenguaje, está dentro de las capacidades innatas del ser humano. El reto está en “despertar” ese potencial.
No cree en seguir tendencias “universales” ni en que un solo territorio marque el camino. Considera que existen aspectos del lenguaje artístico e ideales estéticos comunes, pero no se deben seguir escuelas o movimientos de forma rígida.
El arte y la cultura tienen un poder transformador. Desde la gestión cultural, ¿cómo conseguir que ese cambio en la sociedad sea real y tangible?
La gestión cultural debe trasladar a la realidad y a la comunidad las expresiones artísticas y culturales, especialmente en su dimensión simbólica, para generar vínculo, reconocimiento y pertenencia en la población.
¿Considera que el arte y la cultura son libres?
Desde una perspectiva radical el arte y la cultura son libres porque el ser humano es libre. Le preocupa más la tendencia a “ideologizar” posturas culturales o artísticas para imponer modelos de identidad nacional, porque eso limita nuevas voces, ideas y expresiones.
El arte del pasado no debe marcar las tendencias del presente, son expresiones de lo que se hizo, pero no deben ser los únicos caminos. El futuro supone descubrir, reinterpretar, rediseñar, lo vivido.
En plena era de la IA, ¿cree que el arte y la cultura siguen siendo un privilegio?
No lo creo. Las nuevas tecnologías, incluida la IA, han expandido el terreno de la interacción con el arte y la cultura. Ya no solo participan especialistas, sino también personas desde perspectivas personales y creativas.
¿Qué suponen las nuevas tecnologías en el día a día de la gestión cultural?
Un reto. Exigen constante capacitación y que las instituciones culturales integren perfiles que dominen nuevas tecnologías, porque ya no se puede pensar solo en la dimensión presencial.
Sociedad digital y gestión cultural, ¿quién debe adaptarse a quién?
La gestión cultural deberá incorporar los códigos de la sociedad digital y entender que la comunicación y las experiencias culturales también deben darse en entornos digitales, colaborando con nuevos perfiles profesionales.
Sobre Víctor Velezmoro
Con formación en Comunicación y Gestión Cultural por la Universidad de Barcelona y en Gestión Pública por la Universidad de Piura, Velezmoro, es actualmente, profesor de historia e historia del arte, así como de políticas culturales en la Universidad de Piura. Ha sido decano de la Facultad de Humanidades de la UDEP, su nombre figura entre los primeros profesores que iniciaron en el año 2003 la licenciatura en Historia y Gestión Cultural de esta universidad peruana.
Ha ocupado la jefatura del área departamental de Gestión Cultural y también ha sido director del programa académico de Historia y Gestión Cultural. Ha participado en algunos proyectos de investigación y puesta en valor de sitios históricos de carácter arqueológico como Piura la Vieja (Morropón, Piura), así como de investigación sobre las competencias para la formación de formadores en patrimonio cultural documental (Proyecto CODICIS) y en la investigación de competencias de los artesanos de cerámica de Chulucanas y La Encantada en Piura, siendo sus principales líneas de investigación la historia y el arte en el norte del Perú y la reflexión sobre la política cultural en el país y en la región Piura.

































