Barcelona alcanza cifras récord en deporte y fitness con más de 733.000 abonados a centros deportivos
Barcelona refuerza su posición como una de las capitales europeas más activas en la práctica deportiva. Un nuevo estudio sobre el sector de los centros deportivos y de fitness correspondiente a 2025 revela que el 42,3% de los residentes empadronados en la ciudad dispone de una suscripción activa en algún equipamiento deportivo, una cifra que sitúa a la capital catalana por encima de muchas ciudades europeas en términos de participación deportiva.
El informe, promovido por el Institut Barcelona Esports (IBE) y la asociación ADECAFF, refleja la fortaleza de un sector que continúa creciendo tanto en número de usuarios como en volumen económico.
Un sector que mueve más de 476 millones de euros al año
Según los datos recogidos en el estudio, Barcelona cuenta actualmente con 949 centros deportivos, de los cuales 929 están en funcionamiento y otros 20 se encuentran en proceso de apertura.
El mercado suma 733.061 abonados y genera una facturación anual conjunta de 476,3 millones de euros, consolidándose como uno de los motores económicos vinculados a la salud, el bienestar y el ocio en la ciudad.
Los resultados confirman la evolución positiva del sector durante los últimos años y evidencian una creciente demanda de actividades deportivas por parte de la ciudadanía.
Los centros deportivos municipales concentran más de 200.000 usuarios
Uno de los aspectos más destacados del informe es el peso específico de los Centros Deportivos Municipales (CEM) dentro del ecosistema deportivo barcelonés.
Aunque representan únicamente el 4,4% del total de instalaciones deportivas, los 40 centros municipales reúnen el 27,5% de todos los abonados, superando los 201.000 usuarios. Además, generan una facturación anual de 121,8 millones de euros, equivalente a más de una cuarta parte del negocio total del sector.
Estos equipamientos desempeñan un papel fundamental en la cohesión social y territorial de la ciudad, ya que garantizan el acceso a la actividad física en todos los distritos y facilitan la práctica deportiva a amplios sectores de la población mediante tarifas asequibles.
Instalaciones completas y una amplia cobertura territorial
El modelo de gestión de los centros municipales combina la prestación de un servicio público con criterios de eficiencia operativa. Esta fórmula ha permitido desarrollar una red de instalaciones con una amplia oferta deportiva y de bienestar.
Actualmente, el 97,5% de los CEM dispone de piscina, mientras que cerca de la mitad incorpora áreas de spa y espacios complementarios destinados a la salud y la recuperación física. Estos porcentajes superan ampliamente los registrados en la mayoría de centros privados.
La distribución territorial de estos equipamientos también contribuye a equilibrar la oferta deportiva en una ciudad donde gran parte de la iniciativa privada se concentra en determinadas zonas.
El fitness privado continúa creciendo en Barcelona
La oferta privada sigue siendo mayoritaria y representa el 95,6% del total de centros deportivos existentes en la ciudad. En conjunto, suma 908 instalaciones, más de 531.000 abonados y una facturación superior a los 354 millones de euros anuales.
El mercado se caracteriza por una gran diversidad de modelos de negocio. Los centros boutique constituyen la modalidad predominante, seguidos por los gimnasios de gama media y los establecimientos de bajo coste. Al mismo tiempo, las grandes cadenas internacionales continúan ganando presencia y protagonizan buena parte de las nuevas aperturas.
Entre 2020 y 2025 se han inaugurado 81 nuevos centros deportivos, impulsados por la recuperación posterior a la pandemia y por el creciente interés de la población por los hábitos saludables.
Un modelo deportivo que se consolida como referencia internacional
Las conclusiones del informe apuntan a que Barcelona dispone de un sistema deportivo sólido, innovador y capaz de adaptarse a las nuevas tendencias de consumo vinculadas al ejercicio físico y el bienestar.
La combinación entre una potente red pública y una oferta privada dinámica ha permitido construir un modelo equilibrado que facilita el acceso al deporte, fomenta la actividad física entre la ciudadanía y fortalece la posición de la ciudad como referente europeo en salud, calidad de vida y práctica deportiva.
El aumento constante del número de usuarios y la expansión de las instalaciones evidencian que Barcelona atraviesa una etapa de fuerte crecimiento en la actividad física organizada, con un impacto cada vez más relevante tanto desde el punto de vista social como económico.
































