El Gobierno retrasa Verifactu hasta 2027 para pymes y autónomos

Hacienda retrasa un año la obligatoriedad de Verifactu para pymes y autónomos

El Gobierno ha decidido aplazar la entrada en vigor de Verifactu, el sistema de facturación diseñado por la Agencia Tributaria para pymes y personas autónomas. La obligatoriedad, prevista inicialmente para el 1 de enero de 2026, se desplaza ahora al 1 de enero de 2027, una modificación incluida en el reciente decreto ley aprobado por el Consejo de Ministros para atender compromisos adquiridos con Junts.

Este nuevo calendario ofrece margen adicional a empresas y profesionales que utilizan softwares propios de facturación y que deberán adaptarlos al sistema digital. El objetivo de Verifactu es impulsar la digitalización contable y minimizar prácticas opacas mediante un control más directo de los datos fiscales.

En qué consiste Verifactu

Verifactu obligará a que cada factura emitida por un programa de facturación genere un registro único e inalterable, una especie de huella digital que se enviará automáticamente a la Agencia Tributaria. Con este mecanismo, la administración busca evitar modificaciones indebidas, mejorar la trazabilidad y disponer de información actualizada sin depender del almacenamiento de cada empresa.

El sistema será gratuito, aunque diversas asociaciones empresariales y de autónomos han expresado su preocupación por el incremento de los costes operativos derivados de adaptar los softwares actuales. También denuncian la falta de detalles técnicos sobre su implementación.

Quién deberá usarlo a partir de 2027

A partir de esa fecha, estarán obligados a usar Verifactu todos los negocios que ya emplean programas de facturación informatizados, ya sean pymes o autónomos. En cambio, el Gobierno todavía no ha concretado cuándo se incorporarán quienes continúan emitiendo facturas manuales o mediante herramientas como Word o Excel.

La medida afectará a millones de contribuyentes y marcará un nuevo estándar en la gestión fiscal digital en España, con el que la administración aspira a reforzar el control tributario y modernizar el funcionamiento interno de las empresas.