Desmanteladas en Barcelona dos redes criminales especializadas en fraudes a clientes de telefonía
La actuación conjunta de la Policía Nacional y la Guardia Urbana de Barcelona ha permitido desmantelar en Barcelona y su área metropolitana dos grupos criminales especializados en fraudes a clientes de telefonía móvil. La operación se ha saldado con 12 detenciones y la identificación de varios implicados vinculados a estas estructuras organizadas.
La investigación, iniciada en 2024, se activó tras detectar un incremento de denuncias relacionadas con este tipo de fraude. A lo largo del proceso, los agentes lograron identificar al menos 71 víctimas en todo el territorio nacional, con un impacto económico que supera los 120.000 euros.
Además de las detenciones, se llevaron a cabo inspecciones en establecimientos de telefonía utilizados por los implicados para obtener líneas móviles registradas con documentación falsa, lo que les permitía operar con mayor anonimato.
Cómo operaba la “estafa del router”
El método utilizado por los delincuentes consistía en contactar con las víctimas haciéndose pasar por el servicio de atención al cliente de su operadora. Bajo el pretexto de ofrecer una supuesta mejora o regalo de un router wifi, lograban que los usuarios facilitaran códigos de verificación y datos sensibles.
Con esta información, accedían de forma ilegítima a las cuentas de cliente y realizaban operaciones fraudulentas en su nombre.
Uso fraudulento de identidades y compras ilícitas
Una vez dentro de las cuentas, los autores del fraude suplantaban a las víctimas para adquirir terminales móviles de alta gama, cuyos costes eran posteriormente cargados a los afectados sin su conocimiento.
Los dispositivos obtenidos eran enviados a direcciones controladas por la organización en Barcelona, lo que evidencia una estructura coordinada y continuada en el tiempo.
Estructura criminal y colaboración entre grupos
La investigación permitió identificar a 14 personas como miembros de dos grupos organizados, que actuaban de forma coordinada en la ejecución de las estafas. Esta colaboración facilitaba tanto la captación de víctimas como la gestión logística de los dispositivos obtenidos.
La operación ha logrado desarticular el núcleo de ambas organizaciones, incluyendo a sus principales responsables, lo que supone un impacto directo en este tipo de actividad delictiva.
La denominada “estafa del router” se había consolidado como una modalidad en crecimiento, aprovechando la confianza de los usuarios en sus operadoras. La intervención policial ha permitido frenar esta actividad en uno de sus focos principales, reduciendo significativamente la capacidad operativa de estas redes criminales.































