Barcelona pone en marcha un plan contra la pobreza infantil

Barcelona refuerza su compromiso con la infancia vulnerable con un plan integral dotado con 607 millones hasta 2030

El Ayuntamiento de Barcelona ha presentado una nueva estrategia contra la pobreza infantil para el período 2025-2030, una hoja de ruta que movilizará 607 millones de euros con el objetivo de romper el ciclo intergeneracional de pobreza que afecta a la infancia y adolescencia. Esta iniciativa se ha construido a través de la colaboración entre administraciones públicas, entidades sociales, colegios profesionales y la voz directa de los niños y niñas.

La estrategia adopta una mirada interseccional, abordando las múltiples desigualdades que interactúan en la vida de los menores. Además, plantea un modelo de ciudad integral y justo para asegurar que todos los niños tengan garantizado el acceso a derechos básicos.

Cinco ejes de actuación para una respuesta estructural

El plan se articula en cinco grandes ámbitos, cada uno con acciones específicas y un presupuesto asociado:

  1. Protección social de la infancia y adolescencia – 177 millones €

  2. Educación y crianza en la primera infancia

  3. Educación, ocio y comunidad – 174 millones €

  4. Salud y alimentación – 61 millones €

  5. Vivienda y espacios adecuados – 159 millones €

Un pacto de ciudad con vocación transformadora

El alcalde Jaume Collboni definió la estrategia como un verdadero “pacto de ciudad”, destacando el consenso y la cooperación entre agentes públicos y sociales. Por su parte, Raquel Gil, teniente de alcaldía, resaltó el salto cualitativo en las políticas públicas dirigidas a la infancia vulnerable, mientras que Sonia Fuertes, comisionada de Acción Social, subrayó la importancia de una gobernanza participativa para asegurar el despliegue del plan.

Eje 1: Protección social de la infancia

El objetivo principal es reforzar las ayudas económicas y mejorar la accesibilidad de los servicios sociales. Programas como ‘Tiempo para ti’ y ‘CONCILIA’ facilitarán la conciliación familiar y ofrecerán actividades de ocio adaptadas para personas con discapacidad. También se plantean medidas que favorezcan la inserción laboral de familias con menores a cargo.

Eje 2: Educación y crianza en la primera infancia

Se prioriza la escolarización en la etapa 0-3 años, ampliando la oferta de guarderías públicas y mejorando la detección temprana de necesidades. Se promueve además la inclusión de niños con discapacidad y el apoyo comunitario a las familias.

Eje 3: Educación, ocio y comunidad

La estrategia busca garantizar la participación en actividades extraescolares y vacacionales a todos los menores, sin importar su situación económica. Se pondrá énfasis en reducir la segregación escolar, asegurar la gratuidad educativa y atender la diversidad del alumnado. También se reforzará la atención a jóvenes migrantes y sus familias.

Eje 4: Salud y alimentación

Se desplegarán servicios de acompañamiento psicoemocional y atención personalizada en salud mental y aprendizaje. Además, se mantendrán las becas comedor y se promoverán hábitos alimentarios saludables con programas educativos en los centros escolares.

Eje 5: Vivienda y espacios seguros

El plan contempla una perspectiva de infancia en la política de vivienda, reforzando la protección a familias en riesgo de desahucio mediante protocolos de actuación como el SIPHO. También se apostará por la rehabilitación de viviendas y el acceso a espacios habitables adecuados para los menores.

Basado en evidencia y participación real

El desarrollo técnico de la estrategia ha estado a cargo del Instituto Infancia y Adolescencia de Barcelona, a partir de diagnósticos previos y estudios territoriales. La participación activa de los menores ha sido clave, recogiendo sus demandas como:

“Que todo el mundo tenga lo que necesita para vivir”
“Que todos los niños tengamos lo que necesitamos para la escuela”