Barcelona y la Generalitat prueban un sistema pionero para automatizar licencias urbanísticas con BIM e IA
El Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya han puesto en marcha un proyecto piloto conjunto para explorar la automatización parcial de licencias de obras mediante el uso de la metodología BIM y herramientas de inteligencia artificial.
La iniciativa se enmarca en el convenio firmado en 2026 entre ambas administraciones junto con i2CAT y el CTTI, y forma parte del impulso del proyecto CoBIMCat para estandarizar el uso del BIM en el sector de la construcción.
El objetivo del proyecto es analizar cómo determinados requisitos normativos pueden transformarse en reglas automatizadas aplicables sobre modelos digitales de edificios, permitiendo validar parámetros urbanísticos de forma más ágil.
La prueba busca también identificar los retos técnicos, normativos y organizativos necesarios para implantar un sistema de licencias parcialmente automatizado en el futuro.
Un caso real como base del piloto
Para el desarrollo del proyecto se ha utilizado como caso de estudio una licencia de obra real de un edificio de viviendas en la calle Gran Sant Andreu de Barcelona, cuyo modelo BIM ha sido incorporado a la plataforma de análisis.
Este modelo integra información geométrica y datos constructivos en un entorno digital que permite ejecutar validaciones automáticas sobre distintos requisitos normativos.
Reglas automatizadas y validación 3D
En esta primera fase se han definido más de 500 requerimientos normativos, de los cuales 21 han sido traducidos a reglas automatizadas de validación.
Estas reglas permiten comprobar aspectos como superficies útiles, condiciones de iluminación, ventilación o alturas mínimas directamente sobre el modelo 3D del edificio, utilizando la plataforma BIMROCKET.
Hacia una administración más digital
La prueba piloto ha confirmado la viabilidad técnica del sistema y ha permitido detectar tanto sus potencialidades como las limitaciones actuales en materia de datos, interoperabilidad y madurez normativa.
El proyecto abre la puerta a un modelo de gestión urbanística más eficiente y transparente, basado en datos y en la colaboración entre administraciones y agentes tecnológicos.





























