Barcelona acelera la retirada de pisos turísticos concedidos por una red corrupta
El Ayuntamiento de Barcelona se encuentra en la recta final de un procedimiento destinado a anular 41 licencias de viviendas de uso turístico ubicadas en el distrito de Ciutat Vella. Estas autorizaciones fueron concedidas hace dos décadas y están relacionadas con una trama de corrupción urbanística que acabó en los tribunales.
Permisos bajo sospecha
Las licencias afectadas forman parte de una serie de expedientes tramitados entre 2005 y 2006 que, según las investigaciones judiciales, habrían sido otorgados mediante prácticas irregulares. La causa concluyó con condenas por delitos como cohecho, falsedad documental y prevaricación urbanística, implicando a varios responsables y funcionarios vinculados a la gestión municipal de la época.
Tras años de procedimientos administrativos y judiciales, el consistorio ha obtenido informes favorables para proceder a la revisión de oficio de estas autorizaciones, paso previo a su retirada definitiva.
Licencias repartidas por el casco histórico
Los inmuebles afectados se encuentran distribuidos en diferentes puntos de Ciutat Vella, uno de los distritos con mayor presión turística de la ciudad. Entre las zonas donde se localizan estos pisos figuran calles y plazas emblemáticas del centro histórico de Barcelona.
El Ayuntamiento considera que estos permisos no cumplían los requisitos exigidos por la normativa vigente y que, por tanto, nunca debieron haber sido concedidos.
Posibles recursos judiciales
La decisión municipal podría abrir una nueva batalla legal. Los actuales propietarios o empresas gestoras de algunos de estos alojamientos disponen de la posibilidad de recurrir la anulación ante los tribunales.
No obstante, la administración local sostiene que no corresponde indemnizar a los titulares, al entender que las autorizaciones nacieron de un procedimiento irregular y carecen de la seguridad jurídica necesaria para generar derechos consolidados.
Más vivienda para uso residencial
La retirada de estas licencias se enmarca en la estrategia del gobierno municipal para recuperar viviendas destinadas al mercado residencial y reducir el impacto de los alojamientos turísticos en los barrios más tensionados.
La anulación de estas 41 autorizaciones supone un nuevo paso en la política de reducción de pisos turísticos, una de las medidas impulsadas por el consistorio para intentar mejorar el acceso a la vivienda en la ciudad.
Además, el Ayuntamiento mantiene abiertas otras revisiones de expedientes de la misma época, por lo que no se descarta que en los próximos meses puedan producirse nuevas anulaciones de licencias concedidas de forma irregular.
































