El Port Olímpic finaliza la renovación de los pantalanes

El Port Olímpic moderniza sus pantalanes para reforzar su resiliencia y eficiencia en la náutica urbana

El Port Olímpic de Barcelona ha completado una nueva fase de su transformación con la renovación integral de los pantalanes, una actuación orientada a adaptar la infraestructura marítima a las necesidades actuales de la náutica y a reforzar su sostenibilidad y resiliencia.

Los nuevos pantalanes, de tipo flotante, permiten una mejor adaptación a los efectos del cambio climático, como los temporales intensos o las variaciones del nivel del mar. Además, aportan mayor flexibilidad en la organización de los espacios de amarre, que pueden reconfigurarse en función de la demanda y de la evolución de la actividad náutica.

La intervención ha permitido reorganizar los espacios para responder a las necesidades reales del sector, especialmente en embarcaciones de 8 y 12 metros, que son las más habituales en el puerto.

En el Muelle de Gregal se han ampliado los amarres de 8 metros, compatibles con embarcaciones como las de la clase J70, muy presentes en la instalación, y también se ha incrementado la disponibilidad para barcos de 12 metros. Con estas mejoras, el Port Olímpic alcanza actualmente un total de 674 amarres, reforzando su capacidad operativa.

Tecnología, eficiencia y seguridad en las instalaciones

La renovación incorpora torretas inteligentes para el suministro de agua y electricidad, que permiten una gestión más eficiente y controlada de los consumos, con sistemas de facturación automatizada.

Asimismo, se han instalado cámaras inteligentes que refuerzan la vigilancia y la seguridad del recinto, mejorando el control de las instalaciones y la experiencia de los usuarios.

Las obras, financiadas por la empresa municipal Barcelona de Serveis Municipals (BSM), han supuesto una inversión de 4,5 millones de euros y se han ejecutado por fases durante el último año, garantizando en todo momento la operatividad del puerto.

Con esta actuación, el Port Olímpic se consolida como un espacio más moderno, sostenible y adaptado a los retos actuales y futuros de la náutica, reforzando su papel como puerto urbano de referencia plenamente integrado en la ciudad.