Monólogo de Woody Allen en la Sala Apolo
Woody Allen aparece en el escenario con su aire nervioso pero encantador. Se ajusta sus gafas, da una mirada cómica al público y comienza su discurso con su característico tono de autocrítica ,hipocondría, paranoia y humor oscuro.
“Bueno, bueno, bueno… ¡Hola a todos! Estoy aquí en este hermoso lugar, frente a ustedes, y creo que hemos de hablar de algo serio. No, no me refiero a mis problemas de ansiedad o a por qué siempre me siento como si estuviera en una película de terror en la que no sé cuándo va a entrar el monstruo. Y no me refiero a ninguna de mis ex. No, hoy vamos a hablar de… (Tambores)… ¡Uber!”
“¡Sí, Uber! La última maravilla de la tecnología moderna que hace que llamar un pseudo-taxi sea más fácil que hacer un chiste sobre la familia disfuncional. Pero, al igual que cualquier cosa en la vida moderna, lo que parece una bendición rápidamente se convierte en una especie de maldición. Es como si dijeras: «¡Oh, genial! ¡Ahora puedo tener un coche frente a mi puerta en cinco minutos!» y luego te das cuenta de que el conductor es este tipo que parece haber salido de una película de horror. ¡Y no estoy hablando de horror de Halloween, sino del tipo de horror que aparece al abrir la nevera a las 3 de la mañana y te encuentras una reproducción de tu cabeza ensangrentada, de parte de Mia Farrow como regalo de bodas.”
“A ver, ¿Qué ha pasado? Los trabajadores del taxi están protestando, y no porque quieran estar en una queja permanente . Lo hacen porque han sido despojados de sus derechos, como si estuvieran en una reunión grupal de terapia y alguien dijera: “Perdón, pero tú no tienes derecho a sentirte (pausa)robado y estafado.“
“Les han robado el pan de cada día, el derecho a una vida digna, y a cambio tienes estas aplicaciones de móvil que te dicen que debes esperar cinco minutos… Y a veces, bueno, bueno, bueno… ¡la espera se convierte en un ejercicio de meditación del indio Osho antes que se liara a tiros con el ejército americano !”
“¡El Uber! O como lo llamo yo: «la nueva forma de hacer taxi sin licencia, sin coche y, sobre todo, sin vergüenza».
“Resulta que los de Uber pensaron, “¿por qué no ser el McDonald’s de los taxis?”. Así que decidieron abrirse paso a tortazos. ¡Y ya lo creo que lo hicieron! “
“Uber es como el amigo que siempre llega tarde a la fiesta, se lleva la mejor comida y ni siquiera dice “gracias” cuando se va, siempre con la rubia tetuda.”
“Y ahora resulta que han salido estos “Uber Files”, que son como los secretos oscuros de una relación fallida, que diría la Farrow.”
“¿Habéis oído lo que ha pasado en las calles? ¡Los taxistas están más enfadados que un perro sin hueso! Se han visto en una batalla campal contra esos impostores. Si esto es un circo, ¡entonces Uber es el payaso! !El payaso de la película It, de Stephen King!”
“Pero lo mejor de esta guerra es que ambos bandos están llenos de historias. Los taxistas te cuentan que han llevado a la novia de aquel que se escapó de la prisión , a la madre de aquel que se mudó a otro barrio para luego divorciarse y hasta al artista que se perdió en su propia ciudad embebido en absenta. Mientras los de Uber… bueno, están en la app, como zombis, esperando un toque en la pantalla. ¡Así no se cuentan historias!”
“Y, mientras tanto, los políticos en sus coches oficiales verán cómo nosotros nos peleamos por un trozo de asfalto como si fuera la última galleta de la caja. Recuerden que el que lío el follón fue Ábalos, con un decreto redactado en un burdel o quizás en el piso que le regaló a su shorba.”
“Así que, gente, la lección es clara: si vas a montarte en un Uber asegúrate de tener un plan B, C, y D. Porque al final del día, lo único que importa es llegar a casa. ¡Porque si no, terminas en algún sitio raro, con un tipo que tiene más historias extrañas que un borracho durante el delírium tremens.!”
“El otro día escuché que en el Reino Unido, hubo una filtración llamada los “Uber Files”. ¡Los “Files”! Suena como un club secreto donde los únicos miembros son todos esos tipos con barbas y gorras de béisbol que se reúnen para hablar de cómo evadir impuestos. Y aquí estamos, esperando que la gente que está en el volante, esos taxistas, luchen por su dignidad. Es una obra de teatro del absurdo, pero en lugar de teatro, es la vida real. ¡La vida real es un lugar mucho más caótico!!La vida real es una porquería, como diría cualquiera de mis ex.!”
“Es como un mal guion… Imaginen a Macron y a sus amigos de Uber tomando café, hablando de cómo “mover el mundo”, mientras los taxistas están afuera, agitando pancartas y preguntándose si hay vida después de haber estado dentro de un taxi durante diez horas veinte años . Eso no es un guion, ¡es la puerca realidad! “
“El presidente de Uber es un personaje que probablemente robaría un taxi ,lo repintaría con su propaganda en las puertas y luego lo pondría a trabajar con los que salieron del trullo . Es un truco brillante y…Y Dios sabe que los consumidores dirían: “¡Claro! . ¿Quién quiere un poco de acción legal mientras tratamos de conseguir un viaje de pocos euros aunque no tenga seguro ni sepa conducir. Es barato aunque hayan robado impunemente a millones de trabajadores en todo el mundo?. ¿Acaso no fue un taxista el que estuvo a punto de atropellarme cuando me pasé el rojo?. !Joderos cabrones, que soy negro y pasaste de largo…!”
“Tengo la convicción de que esta sociedad padece una enfermedad grave y lo vivo con ansiedad y angustia. Quizás mi hipocondría ha detectado la codicia de la economía gig. Mi paranoia detecta que nos persiguen para saquearnos con largos y extenuantes horarios, mal pagados .Esos tipos son peligrosos, pretenden. Bueno, acuérdense de aquellos uruguayos que comían pasajeros en los Andes. Me fiaría más de ellos si subiera a un avión…”
“En fin, al final del día, me pregunto: ¿por qué es tan difícil ser un ser humano decente en un mundo en el que todos parecen tener un precio? Cuando un taxista tiene que pelear por su dignidad como si estuviera en una pelea de gallos, es el momento de realizar una profunda reflexión sobre nuestras prioridades. ¿Dónde está la humanidad? ¿Acaso la única forma de ser escuchado es mediante una Revolución guillotinando o reeducando en el Gulag?”
“Así que, mis queridos amigos, debemos unir nuestros corazones, nuestras mentes… o, al menos, nuestras expectativas de dignidad . Porque si no, en lugar de avanzar hacia el futuro, podríamos terminar… bueno, ¡esperando bajo la lluvia mientras un Uber pasa de largo con un conductor que parece estar en una película de terror perseguido por 6 taxistas histéricos con hachas!”
“Recuerden, ¡la dignidad humana es más importante que el tiempo que se ahorra al pulsar un botón! Y, por favor, si alguna vez se encuentran dentro de un viaje en Uber, miren a su alrededor. Quién sabe que pueden encontrar en esa experiencia porque, al final, todos estamos tratando de llegar a un lugar… y esperemos que no sea el infierno del Uber en unas escaleras o un río.”
“Porque esta vida está dividida entre lo horrible y lo miserable. Y lo horrible es la vida de los trabajadores de Uber ,no se como pueden soportar la vida, me parece asombroso. Mientras, los taxistas tienen la vida miserable que afrontamos todos los demás. Por ello debemos dar gracias de llevar una vida miserable. Por tener la suerte de llevar una vida miserable.”
(Woody finaliza con una sonrisa cómica y un pequeño gesto de despedida mientras el público ríe y aplaude, sintiéndose igualmente entretenido y reflexivo .Un taxi amarillo y negro cruza la platea ,Woody se sube mientras el público aplaude .)
“Sabe ,mi ex me acusa sin piedad. Sí, me casé con su hija, pero no soy un depravado como los que inventaron la economía gig. Era amor, amigo. Es ciego. No es como reventar ,esclavizar un ser humano. Yo, joven, sucumbí por el Eros. Pero ellos…no los quisiera de compañeros de celda.”
El taxista se encaminó hacia el Park Güell, camino del frenopático.
































