Sant Pau eleva su cirugía a otro nivel con quirófanos robotizados
El Hospital de Sant Pau se consolida como referente europeo en robotización quirúrgica tras la renovación y ampliación de su bloque quirúrgico, incorporando tres nuevos quirófanos equipados con tecnología de vanguardia. Las obras, que han durado 22 meses, se realizaron sin detener la actividad quirúrgica, logrando incluso incrementar en un 10% el número de operaciones, pasando de 17.500 a 19.000 durante este periodo.
Casi la mitad de este aumento corresponde a intervenciones urgentes en traumatología, mientras que unas 800 fueron operaciones programadas que se pudieron realizar gracias a los robots Da Vinci y Symani, preparados para intervenciones de alta complejidad. José Manuel Francos, director del Proceso Quirúrgico, afirma que esta mayor capacidad tecnológica permite plantear cualquier cirugía especializada. Destaca además que Sant Pau es actualmente el único centro público que cuenta con un robot Da Vinci SP, con el que ya se han realizado cien operaciones y se ha empezado a formar a otros profesionales.
Instalaciones mejoradas para pacientes y profesionales
La renovación ha permitido aumentar en un 50% las zonas de esterilización, cubriendo así la demanda de los 21 quirófanos. Asimismo, se ha ampliado la capacidad y calidad de los espacios de reanimación postquirúrgica intervencionista (RPQI), ahora con 12 boxes individuales, y de reanimación postquirúrgica (REA), con seis espacios, manteniendo los seis boxes de la unidad de recuperación postanestésica (URPA).
El hospital también ha incorporado mejoras orientadas a la experiencia del paciente y sus familiares, incluyendo salas de información y una aplicación digital que permite seguir en tiempo real el proceso de intervención de cada paciente.
Atención pediátrica más humana
En enero de 2026, Sant Pau implementará el Protocolo de acompañamiento a menores, recomendado por el Ministerio de Sanidad para humanizar la atención pediátrica. Según Míriam Armora, jefa de Enfermería del Proceso Quirúrgico, “un quirófano es una zona hostil y fría que genera desconfianza y ansiedad en los pequeños”.
El protocolo permitirá que un progenitor o tutor legal acompañe al menor hasta la anestesia, y se han diseñado recorridos más amables, incluyendo la opción de trasladar a los niños en un cochecito descapotable. Armora asegura que, con estas medidas, se conseguirá un acompañamiento más cercano y humano para todas las familias.

































