Medidas contra el calor unificadas para todo el personal de limpieza en Barcelona
El personal de limpieza de Barcelona, sin importar la empresa para la que trabajen, dispondrá de las mismas medidas de protección frente al calor extremo. Esta decisión surge tras la muerte provocada por un golpe de calor de una trabajadora de 51 años y tras otros dos casos similares reportados esta semana.
El Ayuntamiento de Barcelona se reunió este miércoles con las cuatro empresas concesionarias del servicio de limpieza (FCC, Urbaser, CLD –filial de Sorigué– y Valoriza, de Sacyr) y acordaron armonizar los protocolos de prevención de riesgos laborales en condiciones de altas temperaturas.
Nuevas medidas ante las olas de calor
Entre los compromisos adoptados, destaca que cuando la temperatura alcance los 40 °C (alerta roja), se suspenderán los trabajos a pie sin vehículo en horario de mediodía. Además, se ha decidido que a partir de los 34 °C se implementarán más pausas y rediseños de rutas, una medida que antes se activaba solo a partir de los 37 °C.
Los operarios dispondrán de pausas de cinco minutos por cada hora de trabajo para hidratarse, y se les facilitará una botella isotérmica de un litro. También se modificarán los recorridos para incluir más zonas con sombra, especialmente entre las 12:00 y las 16:00, cuando la radiación solar es más intensa.
Mayor vigilancia y formación del personal
Las compañías también se han comprometido a reforzar la vigilancia de la salud de los trabajadores, con el fin de identificar a personas vulnerables al calor extremo. Asimismo, se ampliará la formación sobre cómo actuar ante episodios de temperaturas elevadas.
En cuanto a la vestimenta, no se han anunciado cambios por ahora debido a los requerimientos de seguridad. No obstante, el consistorio ha asegurado que trabaja de manera continua para mejorar la transpirabilidad de los uniformes junto a las empresas contratistas.
Integración de las mejores prácticas
Según explicó Laia Bonet, primera teniente de alcaldía, tras la reunión, se integrarán las mejores prácticas de cada empresa en un protocolo conjunto, con el objetivo de que las instrucciones sean más efectivas y consistentes para todo el personal. Estos protocolos, elaborados por las propias compañías y supervisados por el Ayuntamiento, se consensuan mediante comités de prevención en cada centro de trabajo, donde también participa el personal.
Acciones según el nivel de alerta
Por ejemplo, el protocolo de FCC ya establecía restricciones para el barrido manual en caso de alerta roja. En situación de alerta naranja, como la prevista para este fin de semana, solo se exime del trabajo al mediodía a quienes realizan barrido mixto, es decir, aquellos que combinan su labor con el uso de un vehículo barredor. Esta tarea es considerada una de las más exigentes físicamente.
Es importante destacar que las medidas basadas en alertas meteorológicas pueden activarse de forma inmediata, mientras que los ajustes más duraderos deben ser negociados previamente con la Administración.
Un avance con margen de mejora
Aunque el Ayuntamiento había considerado anteriormente la posibilidad de ampliar las exenciones horarias durante todo el verano, como ocurre desde 2023 con el personal de limpieza de playas, el acuerdo actual no contempla esta medida para el resto de la plantilla.
Bonet calificó el pacto como “un paso adelante” y una respuesta colectiva ante la creciente frecuencia e intensidad de las olas de calor. «Salimos con más herramientas para proteger a los trabajadores ante temperaturas extremas. Este proceso no termina aquí, seguiremos trabajando de forma continua para mantener los protocolos siempre actualizados», concluyó.

































