Barcelona lleva a la Fiscalía los mensajes xenófobos de la concentración de Save Europe Act

El Ayuntamiento de Barcelona trasladará a la Fiscalía de Delitos de Odio las proclamas racistas y xenófobas escuchadas durante la concentración de Save Europe Act, celebrada este sábado en la plaza de Sant Jaume.

El consistorio ha condenado de forma rotunda los mensajes difundidos durante el acto y ha dejado claro que, aunque se respete el derecho constitucional de manifestación, la libertad de expresión no puede convertirse en una vía para normalizar discursos de odio contra determinados colectivos.

Proclamas contra la inmigración y mensajes de carácter xenófobo

Durante la concentración, los convocantes desplegaron una pancarta con el lema “La remigración salva Europa” y se escucharon consignas como “No es inmigración, es invasión”.

Según el Ayuntamiento, algunas de estas manifestaciones podrían ser constitutivas de un delito de odio por motivos relacionados con la religión, la etnia, la raza o la nacionalidad. Por este motivo, el gobierno municipal ha decidido poner los hechos en conocimiento de la Fiscalía para que determine si existe responsabilidad penal.

La Guardia Urbana y los Mossos hicieron seguimiento del acto

La concentración fue seguida por la Guardia Urbana de Barcelona en coordinación con los Mossos d’Esquadra. El Ayuntamiento ha explicado que se realizó un seguimiento de los discursos y de las proclamas pronunciadas durante la movilización.

El gobierno municipal ha rechazado los principios racistas, xenófobos y contrarios a los valores democráticos y de convivencia que, a su juicio, representa este movimiento.

“No representa los valores de Barcelona”

La teniente de alcaldía Raquel Gil ha condenado públicamente la concentración y ha asegurado que este tipo de mensajes “no representa los valores” de Barcelona.

Gil ha reivindicado la ciudad como un espacio “abierto, diverso, antirracista y feminista” y ha defendido la diversidad como uno de los principales elementos de la identidad barcelonesa.

La responsable municipal ha insistido en que el derecho de manifestación está protegido, pero ha advertido de que eso no significa que las instituciones deban permanecer indiferentes ante posibles mensajes de odio.

El Ayuntamiento rechaza normalizar el discurso xenófobo

Barcelona considera especialmente relevante evitar que determinadas consignas contra la inmigración terminen incorporándose con normalidad al debate público.

Por ello, el consistorio trasladará a la Fiscalía de Delitos de Odio aquellas manifestaciones que considera que podrían superar los límites de la libertad de expresión y entrar en el terreno de los delitos de odio.

La decisión supone un nuevo choque entre el derecho de manifestación y la obligación de las instituciones de combatir el racismo y la xenofobia, en un contexto marcado por el avance de movimientos políticos y sociales que defienden discursos contra la inmigración.

El Ayuntamiento ha reiterado así su voluntad de no normalizar las proclamas racistas y xenófobas y de defender un modelo de ciudad basado en la convivencia y la diversidad.