Barcelona pone diez cubiertas municipales a disposición de las comunidades energéticas
El Ayuntamiento de Barcelona ha abierto un nuevo proceso para ceder diez cubiertas de equipamientos municipales con el objetivo de facilitar la creación de instalaciones fotovoltaicas destinadas al autoconsumo compartido. La iniciativa contempla una cubierta en cada uno de los diez distritos de la ciudad y pretende acelerar el desarrollo de comunidades energéticas locales.
El procedimiento de concurrencia pública comenzó este martes 22 de septiembre y permanecerá abierto hasta el 4 de noviembre. La convocatoria da continuidad a las políticas municipales destinadas a fomentar la generación de energía renovable de proximidad y la participación ciudadana en el sistema energético.
La iniciativa fue abordada este martes durante una reunión entre representantes del Ayuntamiento y de la Red de Comunidades Energéticas de Barcelona, en la que se puso sobre la mesa el papel que pueden desempeñar estas entidades en la transición hacia un modelo energético más distribuido.
Diez espacios municipales preparados para instalar placas solares
Las cubiertas que salen a concurso han sido seleccionadas después de un estudio técnico realizado por la Agencia de Energía de Barcelona. El análisis ha tenido en cuenta aspectos como el potencial de generación fotovoltaica, las condiciones técnicas de los edificios, las posibilidades de conexión y los requisitos necesarios para legalizar posteriormente las instalaciones.
El proceso también ha incluido visitas a los emplazamientos y la coordinación con los diferentes distritos para comprobar la viabilidad de los proyectos.
Los espacios incluidos en la convocatoria son el Centre Cívic Barceloneta, en Ciutat Vella; el Espacio Personas Mayores San Antonio, en el Eixample; el Centre Cívic Font de la Guatlla, en Sants-Montjuïc; y la Biblioteca Montserrat Abelló – Ateneo de Fabricación de Les Corts, en Les Corts.
También forman parte de la convocatoria el Centro de Servicios Sociales Sant Gervasi, en Sarrià-Sant Gervasi; la EBM L’Enxaneta, en Gràcia; el Centro Cívico Casa Groga, en Horta-Guinardó; el Ateneo Popular Nou Barris, en Nou Barris; el Centro Cívico Baró de Viver, en Sant Andreu; y el Casal de Personas Mayores Parque del Clot, en Sant Martí.
En conjunto, las diez cubiertas presentan un potencial de generación estimado de hasta 415 kWp, que podrá destinarse a proyectos de autoconsumo compartido.
Cada cubierta constituye un lote independiente
La convocatoria se ha dividido en diez lotes, uno por cada equipamiento municipal. Las entidades interesadas podrán optar como máximo a tres de ellos, aunque una misma entidad podrá acabar siendo adjudicataria de un máximo de dos lotes.
Las concesiones tendrán inicialmente una duración de 20 años, con la posibilidad de ampliarlas durante otros cuatro. Las entidades que resulten adjudicatarias podrán encargarse de construir, gestionar y mantener las instalaciones de generación renovable destinadas a abastecer mediante autoconsumo compartido a los integrantes de las comunidades energéticas.
Para facilitar el desarrollo de los proyectos, el Ayuntamiento pondrá a disposición de las entidades la información técnica disponible y organizará visitas a las cubiertas durante el periodo de presentación de ofertas.
La administración municipal también ofrecerá acompañamiento a lo largo de las distintas fases, desde la ejecución de las instalaciones hasta su legalización y posterior puesta en funcionamiento.
Una iniciativa que amplía las experiencias de autoconsumo compartido
La convocatoria supone un nuevo avance respecto a la primera experiencia de cesión de una cubierta municipal a una comunidad energética en Barcelona. Aquel proyecto se formalizó en julio de 2024 mediante un acuerdo entre el Ayuntamiento y la entidad cultural Rocaguinarda para construir y explotar una instalación fotovoltaica de autoconsumo compartido en la calle de Teodor Llorente.
A esta experiencia se suma el Servicio de Autoconsumo Compartido municipal, creado recientemente a partir de las instalaciones solares ubicadas en la pérgola Alfons Comín y la pérgola Ronda de Dalt.
Este servicio permite que la ciudadanía pueda acceder a energía renovable generada cerca de sus hogares sin tener que asumir la inversión inicial en la infraestructura fotovoltaica. Las instalaciones son ejecutadas y mantenidas por el propio Ayuntamiento.
Las comunidades energéticas buscan ganar peso en Barcelona
Durante la reunión mantenida entre el Ayuntamiento y la Red de Comunidades Energéticas también se analizó el potencial de estas iniciativas como herramientas para avanzar hacia un sistema energético más participativo, descentralizado y vinculado al territorio.
Las comunidades energéticas pueden desempeñar, además, una función de sensibilización entre la ciudadanía, favoreciendo hábitos de consumo más eficientes y racionales y facilitando la incorporación del autoconsumo compartido.
En este contexto, el Ayuntamiento y la Red han acordado mantener los espacios de diálogo y colaboración para concretar el papel de estas comunidades y definir nuevas fórmulas de cooperación.
El objetivo compartido es facilitar que este tipo de proyectos puedan desarrollarse con mayor rapidez y contribuir así a acelerar la transición energética de Barcelona.




























