Barcelona prueba un sistema para mejorar la convivencia urbana

Barcelona prueba un sistema para mejorar la convivencia entre peatones, bicicletas y patinetes

El Ayuntamiento de Barcelona ha puesto en marcha una prueba piloto para analizar y mejorar la convivencia entre los distintos usuarios de los espacios urbanos compartidos. La iniciativa se desarrollará en dos calles con plataforma única, donde coinciden habitualmente peatones, bicicletas y vehículos de movilidad personal (VMP).

La actuación forma parte del proyecto europeo REALLOCATE, una iniciativa que busca desarrollar soluciones innovadoras para avanzar hacia una movilidad urbana más segura, sostenible e inclusiva.

El objetivo es estudiar qué ocurre cuando diferentes formas de desplazamiento comparten un mismo espacio sin una separación física específica, especialmente en momentos en los que se registra una elevada afluencia de peatones.

Un sistema medirá los flujos de movilidad en tiempo real

La prueba incorpora temporalmente una herramienta tecnológica capaz de analizar la intensidad y densidad del paso de peatones en los tramos seleccionados.

Cuando los datos registrados superen determinados niveles previamente establecidos, el sistema activará mensajes de advertencia dirigidos principalmente a quienes circulen en vehículos, bicicletas y patinetes. Estos avisos pedirán extremar la precaución cuando la presencia de peatones sea especialmente elevada.

La intervención contará con un tótem equipado con una pantalla de mensajes variables, además de paneles informativos que explicarán las normas de circulación, el funcionamiento de la prueba y sus objetivos.

Los usuarios también podrán valorar la experiencia mediante una encuesta habilitada específicamente para la iniciativa, con la que se pretende conocer si los mensajes y la intervención contribuyen a mejorar su percepción de seguridad.

Gran de Sant Andreu y Consell de Cent acogerán la prueba

El sistema se instalará durante aproximadamente dos semanas en cada uno de los dos emplazamientos seleccionados.

En la calle Gran de Sant Andreu, la prueba estará activa entre el 23 de septiembre y el 4 de octubre. Posteriormente, la intervención se trasladará a la calle Consell de Cent, en el tramo comprendido entre el paseo de Gràcia y la rambla de Catalunya, donde funcionará del 12 al 25 de octubre.

Ambos espacios han sido escogidos porque cuentan con tramos de plataforma única y registran una elevada intensidad de uso ciudadano, circunstancias que permiten analizar cómo interactúan los diferentes modos de desplazamiento.

Cámaras para conocer cómo se mueve la ciudadanía

El dispositivo incluirá una cámara ubicada en un punto central de cada tramo, que permitirá obtener información sobre los flujos y la densidad de peatones en tiempo real.

Está previsto incorporar también cámaras adicionales para recopilar datos relacionados con los vehículos que utilizan estos espacios. Entre otros aspectos, se analizarán la velocidad, el volumen y la tipología de los vehículos, con el propósito de estudiar los patrones de movilidad y comprobar el efecto de la intervención.

La información obtenida permitirá evaluar de manera objetiva el funcionamiento de la medida y determinar si este tipo de soluciones tecnológicas puede contribuir a mejorar la convivencia en espacios compartidos.

Reducir la distancia entre seguridad real y percepción de riesgo

El Ayuntamiento sitúa esta experiencia dentro de un contexto más amplio de transformación de las ciudades y adaptación de los espacios públicos. La recopilación de datos y la evaluación de los resultados permiten disponer de información para valorar cómo funcionan las modificaciones urbanas y orientar futuras decisiones.

El proyecto parte de la necesidad de analizar la convivencia en espacios donde se ha optado por no separar físicamente los diferentes modos de desplazamiento. Esta cuestión afecta a numerosas ciudades europeas, especialmente en el marco del crecimiento del uso de la bicicleta y de otros medios de movilidad activa.

La prueba busca, en particular, estudiar la diferencia que puede existir entre la seguridad objetiva de estos espacios y la percepción de inseguridad de sus usuarios.

Más de dos años de análisis dentro de REALLOCATE

La iniciativa se basa en el estudio sobre convivencia en espacios compartidos desarrollado por Barcelona dentro del proyecto REALLOCATE. Durante más de dos años se han analizado datos de accidentalidad, se han realizado procesos de cocreación con expertos y entidades y se han recopilado 800 encuestas a usuarios de diferentes espacios compartidos de la ciudad.

Las conclusiones del estudio apuntan a una mejora significativa de la seguridad objetiva en estos entornos. Los accidentes que implican a peatones, ciclistas y usuarios de VMP son poco habituales y, según los datos analizados, suelen tener consecuencias leves.

Al mismo tiempo, el estudio ha detectado que una elevada intensidad de circulación puede influir en la percepción de seguridad de las personas que utilizan estos espacios. Entre los factores señalados figuran la velocidad y el volumen de bicicletas y patinetes, las operaciones de carga y descarga y la presencia de otros vehículos.

En este contexto, el piloto permitirá comprobar el funcionamiento de herramientas destinadas a mejorar la percepción de seguridad sin modificar necesariamente la configuración física del espacio.

Barcelona participa junto a otras ciudades europeas

REALLOCATE, acrónimo de Rethinking the Design of streets And pubLic spaces a Leverage the modal shift to Climate-friendly Active Transport Everywhere, está financiado por el programa europeo Horizon Europe.

El proyecto busca impulsar cambios en la movilidad urbana mediante el desarrollo y aplicación de soluciones innovadoras y contribuye a los objetivos de la misión europea de alcanzar ciudades climáticamente neutras en 2030. También fomenta el intercambio de experiencias entre diferentes ciudades para facilitar que las soluciones desarrolladas puedan aplicarse en otros entornos.

Durante los cuatro años de duración del programa participan diez ciudades europeas, organizadas en cinco parejas: Barcelona-Bolonia, Gotemburgo-Tampere, Heidelberg-Utrecht, Lyon-Varsovia y Budapest-Zagreb.

El proyecto cuenta con 38 socios de diferentes países europeos y un presupuesto global de 12 millones de euros.

Dos proyectos piloto con participación de Barcelona

Barcelona participa en REALLOCATE como Lead City y desarrolla dos proyectos piloto. Uno de ellos está liderado por el Instituto Municipal de Personas con Discapacidad (IMPD) y está centrado en el transporte adaptado compartido.

El segundo proyecto, coordinado por la Gerencia de la Arquitecta Jefe, aborda precisamente la convivencia entre peatones, bicicletas y vehículos de movilidad personal en espacios urbanos compartidos.

La experiencia que ahora se desarrolla en Gran de Sant Andreu y Consell de Cent permitirá recopilar nuevos datos sobre este tipo de espacios y aportar información al debate sobre cómo diseñar calles más accesibles, seguras y adaptadas a las nuevas formas de movilidad.