El AMB propone vetar los coches con etiqueta amarilla en la ZBE desde 2028
El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha incluido en su nuevo plan de movilidad la propuesta de prohibir la circulación de vehículos con etiqueta amarilla en la zona de bajas emisiones (ZBE) a partir de 2028. Esta medida se enmarca dentro del Plan metropolitano de movilidad urbana 2025-2030, aprobado inicialmente y pendiente de su validación definitiva.
La iniciativa responde a las directrices marcadas por la Generalitat de Catalunya, que obligan a las ciudades de más de 50.000 habitantes a aplicar restricciones a este tipo de vehículos en ese horizonte temporal, extendiéndose hasta 2030 en el caso de los vehículos pesados.
Aunque la propuesta ya ha sido incorporada al plan metropolitano, su aplicación real no depende directamente del AMB. Serán los distintos ayuntamientos implicados, entre ellos el de Barcelona, los que deberán aprobar de forma individual la implementación de esta restricción.
El documento será publicado en el Diario Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC) y se abrirá un periodo de exposición pública de 45 días, durante el cual se podrán presentar alegaciones antes de su aprobación definitiva.
Una medida con impacto político y social
La limitación de los vehículos con etiqueta amarilla vuelve a situarse en el centro del debate público. Se trata de una medida controvertida, que ya fue aplazada anteriormente y que ahora reaparece en un contexto marcado por la proximidad de las elecciones municipales.
Su aplicación podría tener un impacto directo en numerosos conductores, lo que añade una dimensión política a una decisión que busca mejorar la calidad del aire y reducir las emisiones contaminantes.
Impulso a la movilidad sostenible y la bicicleta pública
Más allá de la ZBE, el plan contempla el refuerzo de alternativas sostenibles. Entre ellas destaca la ampliación del sistema de bicicleta pública metropolitana AMBici, con la intención de extender su cobertura a nuevos municipios del Vallès, el norte del Baix Llobregat y parte del Maresme.
Además, se trabaja en una futura integración con el servicio Bicing, con el objetivo de crear un sistema más coordinado a nivel metropolitano, aunque todavía no existe un acuerdo cerrado con el gobierno municipal.
Mejoras previstas en el transporte público
El plan también pone el foco en el transporte público, especialmente en la red de autobuses. El AMB propone optimizar la gestión de algunas líneas, mejorar la frecuencia de paso y aumentar la velocidad comercial, con el objetivo de hacer el servicio más competitivo frente al vehículo privado.
Estas medidas buscan avanzar hacia un modelo de movilidad más eficiente, sostenible y adaptado a las necesidades del área metropolitana.































