Condenado a prisión por hostigar durante meses a una vecina cubana con insultos racistas en Barcelona
Un vecino de Sarrià-Sant Gervasi ha aceptado una pena de seis meses de prisión tras reconocer que amenazó e insultó de forma racista a una mujer originaria de Cuba. El acuerdo se alcanzó en un juicio de conformidad celebrado en la Audiencia de Barcelona.
La fiscal especializada en delitos de odio, Marta Gloria López Catalá, sostenía que el acusado humilló y amenazó a la víctima por su origen, el color de su piel y sus rasgos físicos. Inicialmente solicitaba dos años de prisión por delitos contra los derechos fundamentales y la integridad moral, además de un delito leve de amenazas.
Aunque la condena pactada no implicará su ingreso en prisión, el hombre deberá pagar una multa, indemnizar a la víctima con 3.000 euros y mantener una distancia mínima de 100 metros, además de no comunicarse con ella durante tres años y seis meses.
Insultos reiterados desde su vivienda
Los hechos se produjeron entre enero de 2022 y febrero de 2023 en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi. El acusado vivía en un primer piso cuya ventana daba al huerto urbano de Collserola, lugar al que acudía la mujer.
Según el relato de la Fiscalía, el hombre le gritaba insultos racistas de forma reiterada, al menos dos veces por semana, cada vez que la víctima se encontraba trabajando en el huerto. Durante esos episodios la increpaba con frases ofensivas y despectivas relacionadas con su origen y su color de piel.
Amenazas graves contra la víctima
Uno de los episodios más graves ocurrió el 14 de noviembre de 2022, cuando el acusado intensificó los insultos y llegó a amenazar con dispararle. Durante esa ocasión, según la acusación, lanzó expresiones ofensivas y llegó a preguntarle si quería que sacara una pistola y le pegara un tiro. Según la Fiscalía profirió: «… desentiérralo todo y métetelo por el culo, sinvergüenza (…) vete a tu país (…) estoy loco de odio contra vosotros (…) fuera, eres un animal (…) para mí eres una perra (…) me reencarnaría en un toro para cogerte a ti…».
La Fiscalía considera que estos actos formaban parte de un hostigamiento constante y humillante, dirigido a la víctima por motivos raciales.
Denuncia tras un episodio de persecución
La situación alcanzó su punto más grave el 4 de enero de 2024. Aquella mañana, tras volver a insultarla desde su casa, el hombre bajó a la calle y comenzó a seguir a la mujer mientras continuaba gritándole.
Asustada, la víctima se refugió en una comisaría de Mossos d’Esquadra del distrito, donde presentó una denuncia. La investigación fue instruida por el Juzgado de Instrucción número 16 de Barcelona, que finalmente derivó en la condena aceptada por el acusado.
Consecuencias para la víctima
La fiscal concluye que la conducta reiterada y pública del acusado afectó gravemente a la dignidad de la mujer, al dirigirse a ella de forma despectiva durante un largo periodo de tiempo.
Como consecuencia de los hechos, la víctima sufrió síntomas de ansiedad reactiva, aunque no necesitó tratamiento farmacológico. Sí recibió apoyo psicosocial de la Oficina para la No Discriminación del Ayuntamiento de Barcelona, que intervino para ayudar en su recuperación.
La orden de alejamiento de 100 metros, impuesta inicialmente durante la investigación, se mantendrá ahora como parte de la sentencia durante tres años y medio.
































