Collserola afronta el verano con cierre previsto y medidas para reducir el riesgo de incendios
El Ayuntamiento de Barcelona da por hecho que el Parque Natural de Collserola permanecerá cerrado durante todo el verano, una medida que, según el consistorio, contribuiría a reducir el riesgo de incendios forestales en el entorno metropolitano.
El teniente de alcaldía de Seguridad, Albert Batlle, ha señalado durante la presentación de la campaña forestal 2026 que no se prevé un levantamiento generalizado de las restricciones en el corto plazo. En este sentido, ha apuntado que la situación se prolongará durante meses, en función de las decisiones de la Generalitat.
Desde el cuerpo de Bomberos de Barcelona se sostiene que la reducción del acceso a la montaña puede tener un impacto directo en la disminución del riesgo, ya que aproximadamente el 85% de los incendios tienen origen humano, según datos del propio servicio.
El jefe de los Bomberos, Sebastià Massagué, ha advertido no obstante que el riesgo no desaparece por completo, aunque la ausencia de visitantes reduce de forma significativa la probabilidad de ignición.
Barcelona refuerza la campaña forestal en Collserola ante el aumento del riesgo de incendios
Una campaña marcada por la vegetación acumulada
Pese a este escenario, tanto responsables políticos como técnicos coinciden en que la campaña será especialmente exigente. Las lluvias registradas este año han favorecido el crecimiento de la vegetación, lo que implica una mayor carga de combustible forestal.
La jefa de guardia de los Bomberos de Barcelona, Clara Latorre, ha señalado que, aunque el año húmedo ha permitido salir de la sequía estructural, también ha generado un incremento notable de masa vegetal susceptible de arder.
Factores meteorológicos y prevención ciudadana
Los servicios de emergencia advierten de que las precipitaciones previstas en los próximos meses serán determinantes para definir el nivel real de riesgo de incendios durante el verano.
En este contexto, el Ayuntamiento insiste en la necesidad de mantener una actitud de máxima precaución y responsabilidad ciudadana, evitando cualquier conducta que pueda generar ignición, como el uso de fuego o la producción de chispas en entornos forestales.
El objetivo principal es reducir al mínimo los factores de riesgo en un entorno especialmente sensible como Collserola, combinando restricciones de acceso, vigilancia y prevención activa.

































