Barcelona se consolida entre las principales ciudades del mundo para congresos internacionales
Barcelona ha reforzado su posición en el ámbito internacional al situarse como la tercera mejor ciudad del mundo para la organización de congresos, según el ranking elaborado por la International Congress and Convention Association. La capital catalana mejora así su posición respecto al año anterior y encadena 25 años consecutivos dentro del top 5 mundial, un hito sin precedentes.
La clasificación, presentada en la feria IMEX Frankfurt, sitúa a Barcelona solo por detrás de Lisboa y París, consolidando su papel como referente global en el sector MICE.
El informe también pone en valor el peso de Barcelona en ámbitos vinculados al conocimiento. La ciudad ocupa el primer puesto mundial en congresos científicos, además de posicionarse en segunda posición en encuentros médicos y en cuarto lugar en eventos tecnológicos.
Estos datos reflejan la capacidad de la ciudad para atraer reuniones de alto valor añadido gracias a un ecosistema sólido que integra empresas, universidades y centros de investigación. Este tipo de turismo impulsa sectores clave como el tecnológico, biomédico y científico.
Crecimiento sostenido y fuerte impacto económico
Durante 2025, Barcelona acogió 1.992 reuniones profesionales, superando ligeramente los registros del año anterior. Estos eventos reunieron a cerca de 684.000 asistentes y generaron un impacto económico estimado de 1.240 millones de euros en la ciudad y su área metropolitana.
Más allá de grandes citas como el Mobile World Congress o el Integrated Systems Europe (ISE), Barcelona destaca por su capacidad para acoger eventos de formato medio y pequeño. De hecho, la mayoría de los encuentros cuentan con menos de 250 participantes, lo que favorece una distribución más equilibrada del impacto económico en el territorio.
Un modelo turístico estratégico para la ciudad
El turismo de congresos representa actualmente cerca del 20% de los visitantes que pernoctan en la ciudad, una cifra que puede alcanzar el 25% fuera de la temporada alta. Desde el Ayuntamiento de Barcelona se considera este segmento como clave por su capacidad para generar actividad económica, atraer inversión y dejar un legado duradero.
El teniente de alcalde Jordi Valls ha destacado la importancia de seguir impulsando este modelo por su impacto positivo en la economía local.
Perfil del visitante: profesional y de alto valor añadido
Según el Barcelona Convention Bureau, el perfil del visitante MICE corresponde a un público altamente cualificado y mayoritariamente internacional. Más del 94% cuenta con estudios universitarios y dispone de una amplia trayectoria profesional.
La estancia media se sitúa en torno a las cuatro noches, y una gran parte de los asistentes prolonga su visita para disfrutar de la oferta cultural, gastronómica y comercial, lo que incrementa el impacto económico en sectores como la hostelería y el comercio.
Inversión y estrategia para captar grandes eventos
Con el objetivo de mantener su competitividad, instituciones como Fira de Barcelona, el Consorcio de Turismo de Barcelona y el Gremio de Hoteles han reforzado junto al Ayuntamiento el denominado Fondo MICE, dotado con 3,2 millones de euros anuales.
Este programa, impulsado tras la pandemia, busca consolidar un modelo basado en la calidad, la innovación y la sostenibilidad económica.
Nuevas infraestructuras para seguir creciendo
Barcelona seguirá acogiendo importantes congresos internacionales en sectores como la arquitectura, la neurociencia o la medicina. Paralelamente, avanza en proyectos clave como la modernización del recinto de Montjuïc y la ampliación del recinto Gran Via de Fira de Barcelona.
El sector hotelero también continúa apostando por la excelencia con mejoras en establecimientos como Hotel Arts Barcelona, InterContinental Barcelona o Hilton Diagonal Mar Barcelona.
Con esta estrategia conjunta entre el sector público y privado, Barcelona refuerza su posicionamiento como uno de los destinos más competitivos del mundo en turismo de congresos, con una propuesta basada en la calidad, la innovación y el impacto económico sostenible.
































