La renovación de Via Laietana ya es una realidad
La reforma de la Via Laietana se ha materializado, consolidando una conexión más directa entre los barrios del Gòtic y Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera. Luego de la apertura del tramo superior entre las plazas Urquinaona y Antoni Maura hace dos años, este domingo 29 de junio se inaugurará el tramo inferior, que va desde Antoni Maura hasta Idrissa Diallo. Además, se restablecerá el sentido ascendente en toda la vía.
Este proyecto, que ha supuesto tres años de trabajos y una inversión de 38,16 millones de euros, se ha diseñado para hacer de la Via Laietana un entorno más accesible y amable.
Una jornada festiva para redescubrir la calle
Durante el domingo, entre las 10:30 y las 18:00 horas, la calle se llenará de actividades familiares, conciertos y talleres, con el objetivo de invitar a la ciudadanía a disfrutar del nuevo espacio. La Via Laietana se transforma en un entorno más acogedor, pensado para el paseo, la movilidad sostenible y el comercio de proximidad.
Esta nueva configuración busca resaltar los valores culturales y comerciales del entorno y atraer a los habitantes de Barcelona hacia el centro histórico. Tras la jornada lúdica, la vía quedará habilitada para el tráfico en ambos sentidos a partir del domingo por la noche.
Un modelo urbano para la Barcelona del futuro
Laia Bonet, primera teniente de alcaldía y responsable del área de Urbanismo, ha destacado que la nueva Via Laietana es un ejemplo a seguir:
«Es un modelo que permite ganar en zonas verdes, espacio para peatones y transporte sostenible«, aseguró.
Según Bonet, se trata de una calle renovada, con aceras mucho más anchas, que invita al paseo y ya no representa una barrera para los peatones como lo era antes.
Mejor conexión entre barrios y espacio para las personas
La transformación busca reforzar los vínculos entre los barrios colindantes, cediendo el protagonismo al peatón, al transporte público y a la bicicleta. La nueva sección de la vía incluye:
- Aceras ampliadas hasta 4,05 metros
- Dos carriles descendentes, uno exclusivo para bus, taxis y bicis
- Un carril ascendente compartido entre transporte público y tráfico local
- Un carril bici segregado en sentido ascendente
Seguridad, accesibilidad y nuevo alumbrado
También se han reubicado y ampliado los pasos de peatones, se ha renovado la iluminación en fachadas y se han instalado pilones retráctiles para mejorar la seguridad. Uno de los puntos clave es el entorno de la estación de metro Jaume I, donde se ha mejorado el paso peatonal, y se ha creado una conexión más directa entre las plazas Idrissa Diallo y Correos.
El carril de subida, limitado al transporte público y residentes
Uno de los cambios más significativos ha sido la reducción de carriles de cinco a tres, ganando así más espacio para los viandantes. El carril ascendente queda reservado a:
- Transporte público
- Vecinos y vecinas de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera y la Barceloneta
- Taxis con origen o destino dentro del área restringida
- Clientes de hoteles, aparcamientos o establecimientos del barrio
- Vehículos de reparto vinculados al Mercado de Santa Caterina
- Distribució Urbana de Mercaderies (DUM) con permisos registrados en la app SPRO
Este carril estará señalizado con la prohibición de paso para vehículos no autorizados, y tras el verano se activará un sistema de cámaras lectoras de matrículas para sancionar accesos indebidos. Mientras tanto, se notificará a los usuarios con acceso permitido para que registren sus vehículos.
Tráfico descendente sin restricciones
Desde esta semana, los dos carriles de bajada están abiertos en toda la calle, desde Urquinaona hasta el paseo de Colom. Uno de ellos es exclusivo para bus, taxis y bicicletas, mientras que el otro es un carril de circulación 30 abierto a todos los vehículos. También se han ajustado los semáforos de los cruces para mejorar la fluidez, con posibilidad de nuevas revisiones tras la apertura.
Trabajos pendientes y próximas fases
Durante los próximos meses, continuarán las obras en las calles de Fusteries y Àngel Baixeres, que forman parte del proyecto integral. Estas tareas están supeditadas a intervenciones arqueológicas en curso. Asimismo, en otoño se llevarán a cabo las plantaciones de árboles pendientes, una vez haya pasado el periodo de más calor.



























