Plan Kanpai: 14 detenidos en una macroredada en el Metro de Barcelona

Operativo masivo en el metro de Barcelona contra delincuentes reincidentes

Durante la tarde del sábado y la mañana del domingo, más de 200 efectivos de los Mossos d’Esquadra, la Policía Nacional y varios cuerpos de policías locales participaron en una nueva fase del plan Kanpai, diseñado para combatir la reincidencia delictiva. La operación, coordinada por el Área Regional de Transporte Urbano (ARTU), se desarrolló principalmente en la red de metro de Barcelona.

Con el apoyo de vigilantes de seguridad e inspectores de TMB, se efectuaron 13.670 inspecciones en estaciones. Como resultado, se emitieron 1.073 denuncias, se registraron 103 atestados policiales y se detuvo a 14 personas, quienes acumulaban 104 condenas previas. Además, 13 individuos más, con un total de 65 antecedentes, se encuentran actualmente bajo investigación.

El objetivo: más seguridad en el transporte público

Según explicó Eugeni Tarjuelo, director del ARTU, el fin principal del dispositivo es “reducir la sensación de inseguridad entre los usuarios” y dificultar la actividad de los delincuentes habituales.

También se llevaron a cabo controles en la Estación de Francia, revisando autocares que procedían o se dirigían a zonas de alta actividad delictiva.

Doce horas de control ininterrumpido

Este fue el sexto operativo del plan Kanpai y tuvo una duración de 12 horas, iniciando a las 18:00 h del sábado con una reunión estratégica en la comisaría de Sant Andreu. En esta ocasión, los Mossos movilizaron a más de 150 agentes, mientras que la Guardia Urbana aportó 60 efectivos, junto a una cuarentena de vigilantes privados y más de 60 inspectores de TMB.

El despliegue cubrió estaciones de metro en ocho municipios del área metropolitana, incluyendo Barcelona, Badalona, Sant Adrià de Besòs, Santa Coloma, Hospitalet, Cornellà, El Prat y Esplugues de Llobregat, además de la Estación de Francia.

Controles con registros y cacheos en las estaciones

En estaciones clave como La Sagrera, desde el arranque del operativo, se realizaron decenas de identificaciones. Durante la primera hora, se confiscaron sprays de pimienta, un destornillador oculto bajo la ropa y pequeñas cantidades de droga.

El procedimiento comenzaba con la verificación de billetes por parte de inspectores; si los pasajeros no portaban títulos válidos, eran identificados y en ocasiones registrados por los Mossos. “No buscamos identificar al azar, sino detectar perfiles reincidentes”, aseguró el jefe del operativo.

Vigilancia en tiempo real desde el centro de seguridad

Los Mossos también controlaron la situación desde el Centro de Seguridad y Protección Civil de TMB, que monitorea las imágenes captadas por las 10.000 cámaras de vigilancia del metro. Desde allí, se dirigieron intervenciones en tiempo real, alertando a los agentes en terreno sobre posibles delitos o personas sospechosas.

Revisión de autocares internacionales en la Estación de Francia

En la Estación de Francia, el foco estuvo en los autobuses procedentes o con destino a “zonas calientes”, como explicó el subinspector Sergi Muñoz. Se inspeccionaron vehículos seleccionados, como uno que se dirigía a Marsella, mediante agentes de paisano y perros de la Unidad Canina, que revisaron el equipaje de los pasajeros.

Más de 300 detenidos en cinco ediciones del plan Kanpai

El director del ARTU subrayó el impacto acumulado del plan Kanpai, con alrededor de 300 detenciones en cinco operativos anteriores, registrando una media de siete condenas por persona arrestada.

Queremos dejar claro que no vamos a cesar en el esfuerzo por frenar la impunidad con la que operan ciertos delincuentes”, afirmó Tarjuelo.