Irídia acusa a dos Mossos por una agresión homófoba en el Raval y pide seis años de prisión
El Centre per la Defensa dels Drets Humans Irídia ha presentado una acusación formal ante la Audiencia Provincial de Barcelona, en la que solicita seis años de prisión para dos agentes de los Mossos d’Esquadra que presuntamente agredieron a un hombre por motivos homófobos en el barrio del Raval, en diciembre de 2020.
Según Irídia, los hechos ocurrieron en plena madrugada —alrededor de las 4:30 h del 26 de diciembre— durante el toque de queda por la pandemia. La víctima, identificada como Gustavo, regresaba a su domicilio cuando fue interceptado por dos hombres de paisano, que no se identificaron como policías.
“Pensé que me estaban robando»
De acuerdo con el relato recogido en el escrito de acusación, el abordaje fue repentino y en un primer momento, Gustavo creyó que se trataba de un intento de robo. Sin embargo, la situación escaló rápidamente: fue golpeado, insultado con expresiones homófobas, y despojado de su teléfono móvil. Más tarde, cuando llegó una patrulla uniformada, el joven fue detenido sin recibir explicaciones ni escuchar sus derechos.
“Me dijeron: cállate, maricón”, asegura la víctima, quien manifiesta haber sentido “culpa, vergüenza y una profunda incomprensión por el abuso de poder sufrido”.
Los agentes alegan comportamiento sospechoso
En su versión de los hechos, los dos policías implicados aseguran que estaban de servicio, realizando labores de vigilancia en un narcopiso ubicado en la calle Joaquín Costa. Según consta en el acta oficial, sospecharon del comportamiento de Gustavo cuando intentó alejarse al verlos. Durante el cacheo, le encontraron dos recipientes con polvo blanco y un objeto para consumo, lo que reforzó sus sospechas de que podría haber salido del inmueble vigilado.
Los agentes afirman que durante el intento de detención, Gustavo opuso resistencia, causándoles lesiones en el tórax, motivo por el cual fue arrestado. Posteriormente, fue trasladado a un centro de salud por su estado de nerviosismo, y luego a la comisaría de Les Corts, donde permaneció detenido hasta el día siguiente.
Irídia denuncia falta de acción por parte del cuerpo policial
A pesar de la gravedad del caso, no se abrió ningún expediente interno contra los agentes involucrados, quienes continúan en activo. Irídia denuncia que el procedimiento judicial ha recaído completamente sobre la víctima y las organizaciones de derechos humanos.
La víctima ha requerido más de 14 meses de tratamiento médico y psicológico como consecuencia de la agresión. Irídia acusa a los policías de lesiones y tortura, con el agravante de discriminación por orientación sexual, y solicita hasta 12 años de inhabilitación profesional, además de la pena de cárcel.
“Son hechos de una gravedad extrema que no pueden quedar sin respuesta”, ha declarado Sònia Olivella Saludes, coordinadora de Litigios en Irídia, quien critica que la Administración no haya asumido la responsabilidad de investigar lo ocurrido.

































