Comienzan las obras del parque de las Trece Rosas, en la Marina del Prat Vermell
Nuevo Parque de las Trece Rosas

Una fiesta ciudadana inaugura el parque de las Trece Roses en la Marina del Prat Vermell

Coincidiendo en la fiesta Mayor de Eduard Aunós, se ha inaugurado con una fiesta ciudadana el parque de las Trece Rosas de la Marina del Prat Vermell. Actividades para todos a cargo de entidades y servicios del barrio que han querido celebrar este nuevo espacio que es el gran pulmón verde del distrito de Sants-Montjuïc.

La jornada se hace en el marco de las fiestas de Eduard Aunós, con una matinal de actividades y talleres infantiles a cargo de la asociación Tata Inti, la Residencia Estall la Marina y el Servicio de Dinamización de Niños y Adolescentes “Imagina ‘t”. También se puede ver una exposición de fotografías de las antiguas Casas Baratas que había en este mismo lugar, unas imágenes que han recogido desde la asociación de vecinos y que han promovido a un grupo de mujeres que quiere mantener viva la memoria del barrio, así como explicarla a los nuevos vecinos y vecinas que irán llegando a la Marina del Prat Vermell.

En el parque habrá otro elemento de memoria histórica, este permanente, que también se ha inaugurado hoy, es el atril que explica quiénes eran las Trece Roses que dan nombre al parque. El texto recoge que las trece rosas eran el grupo de chicas, algunas de ellas miembros de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU), fusiladas por el régimen franquista en Madrid, el 5 de agosto de 1939, poco después del fin de la Guerra Civil española. El nombre del Parque de las Trece Roses, propuesto por la asociación Memorial Democrático de Trabajadores de la SEAT, lo eligió el vecindario en una consulta en el barrio.

La concejala del distrito de Sants-Montjuïc, Raquel Gil ha celebrado la apertura del parque “después de dos años largos de obras, hoy, en plena fiesta Mayor, se llena de vida y actividad este parque tan reivindicado por los vecinos y vecinas de la Marina que han pedido espacios de estancia y verde por el barrio.

Tenemos un gran pulmón verde, que además conecta los barrios de la Marina y seguro que será un lugar de encuentro para vecinos y vecinas y con los nuevos habitantes que llegarán en los próximos años”.

Con 21.000 m2 el parque de las Trece Roses es la pieza central en torno a la cual se está urbanizando todo el nuevo barrio de la Marina del Prat Vermell.

El parque se ubica entre las calles de Pontils, Ulldecona, Cal Cisó, Ferro y Arnès, y tiene varios espacios diferenciados pero muy conectados entre ellos. Hay un pequeño prado para la estancia y el juego, y un segundo prado más grande que queda definido por dos muros vegetales.

El ámbito de referencia del parque es la plazoleta central, el lugar de encuentro donde confluye un mirador de los dos prados que hace de bisagra de todo el entorno. Hay dos jardines, uno de los cuales es una zona de absorción de aguas para devolver al acuífero las aguas del conjunto del parque.

El espacio cuenta con más de un centenar de árboles. Todo el arbolado es básicamente mediterráneo: encina, roble, aliso o fresno y también hay árboles del amor o cerezos de Japón. La vegetación la conforman la lavanda, el romero, la margarita amarilla, tamarindos, carrizo, juncos, o buganvillas como planta trepadora.

Las especies se han seleccionado priorizando la siembra de plantas autóctonas y xerojardinería, con baja necesidad de riego. Todo el riego del parque se realizará con aguas freáticas o regeneradas.

Distribuidos en los distintos espacios de estancia hay más de un centenar de bancos y sillas. También se han habilitado aparcamientos de bicicletas, fuentes, un quiosco y una pérgola fotovoltaica. Para la práctica deportiva existen elementos de calistenia en la zona más próxima a la plaza Falset.

El parque tiene un área de juego singular, con casi 1000m2. Hay un elemento único en toda la ciudad, que consiste en un conjunto de troncos para subirse y hacer equilibrios a diferentes alturas y para diversas capacidades, ya que incorpora una plataforma de transferencia para sillas de ruedas que permite que cualquiera niño y adulto pueda retar hasta tres niveles de altura gracias a unas redes de cuerda que conectan los troncos.

Este elemento ha sido probado con tres entidades del distrito que atienden a niños con discapacidad, con el objetivo de comprobar su funcionalidad. Con la opinión y las sugerencias de los niños y los profesionales, se implementarán mejoras como la incorporación de unas asas que faciliten la transición entre niveles. Además de este elemento singular, existen otros elementos innovadores como una pasarela basculante para silla de ruedas, y una mesa de rodillos para deslizarse.

Complementan el área de juego unos columpios, una hamaca, un arenal con mesa arenal y una pizarra para que los más pequeños puedan pintar con tizas. De esta forma se ha buscado dar respuesta a niños de diversas edades e intereses, además de garantizar la accesibilidad a las principales actividades lúdicas.