Imputan también por violación a una niña de 13 años al pederasta del Raval

Imputado por violación a una niña de 13 años el presunto jefe de una trama de pederastas

El Juez instructor ha dado un paso decisivo en la investigación de la red de pederastia desarticulada en el barrio del Raval en junio de 2024. El juez que llevaba el caso ha cerrado la última pieza separada de la investigación y ha decidido enviar nuevamente a juicio al presunto jefe de la trama, identificado como TL M, así como a otro hombre identificado como LAH B, implicado también en los abusos. Esta decisión se basa en la existencia de indicios sólidos de nuevos delitos de agresión sexual a menores ocurridos entre noviembre de 2020 y marzo de 2021.

Documentación gráfica que evidencia los abusos

Durante la instrucción judicial, se han recopilado archivos fotográficos y vídeos que muestran al acusado participando en agresiones sexuales a una niña de 13 años, junto con otros implicados que grabaron los hechos. Aunque se documentan cuatro episodios con pruebas directas, el juez considera muy probable que se hayan producido más abusos, basándose en conversaciones intervenidas durante la investigación.

Asimismo, se ha constatado que el presunto líder mantuvo encuentros sexuales con un menor de 14 años a cambio de dinero entre junio y julio de 2021, lo que amplía la gravedad de los hechos. Por estas conductas, los procesados se enfrentan a delitos de abuso sexual con penas superiores a nueve años de cárcel. Los dos hombres serán juzgados tras haber sido identificados por la víctima en ruedas de reconocimiento, mientras que otros investigados han quedado excluidos de la causa.

Otras piezas judiciales en curso

Este caso se suma a dos causas previas ya enviadas a la Audiencia de Barcelona, que involucran al mismo acusado. En la primera de ellas, TL M fue imputado por violar reiteradamente a una menor de 12 años tutelada por la DGAIA, por lo que la fiscalía solicita 107 años de prisión. Posteriormente, se le procesó por agresiones a otros cuatro menores, evidenciando un patrón continuado de delitos sexuales.

Durante la desarticulación de la red, los Mossos d’Esquadra explicaron que los responsables captaban a las víctimas a través de redes sociales y aplicaciones de contactos de adultos, trasladándolas luego a un piso del Raval donde se cometían la mayoría de los abusos.