Condena ejemplar de 83 años por explotación sexual de una menor tutelada
Un hombre ha sido condenado a 83 años de prisión por la agresión sexual continuada y explotación de una menor de 12 años en situación de vulnerabilidad, tutelada por la DGAIA, en el barrio del Raval. El caso pone de relieve la extrema gravedad de los delitos contra menores y la necesidad de reforzar su protección.
Violencia sostenida y uso de tecnología para la explotación
Según la sentencia, el condenado no solo agredió a la menor de forma reiterada, sino que además la grabó y difundió su explotación a través de aplicaciones, facilitando la participación de otros hombres. Estos hechos reflejan una forma de violencia especialmente grave, donde se combinan abusos sexuales, coerción y difusión digital.
El Juzgado de Instrucción número 7 de Barcelona investiga a otros 15 hombres por su presunta implicación, lo que apunta a que no se trataría de un caso aislado, sino de una posible red de explotación.
Además de la pena de prisión, la justicia ha impuesto una indemnización de 100.000 euros por daños morales y medidas estrictas: prohibición de contacto, inhabilitación para trabajar con menores y años de libertad vigilada tras la condena.
































