Acuerdo de 15 millones entre PSC-ERC para rehabilitar 720 pisos en El Besòs i el Maresme

El Ajuntament de Barcelona y el grupo municipal de Esquerra Republicana de Catalunya han alcanzado un acuerdo para reforzar el programa de regeneración urbana en el barrio del Besòs i el Maresme, en el distrito de Sant Martí. El pacto busca acelerar actuaciones ya iniciadas y poner en marcha nuevas medidas para mejorar las condiciones de habitabilidad del vecindario, dentro de un proceso de transformación urbana que pretende reducir situaciones de vulnerabilidad en esta zona de la ciudad.

El plan incluye 12 actuaciones con una inversión total de 15 millones de euros, que se ejecutarán durante 2026. Entre las prioridades del acuerdo destacan el refuerzo de la seguridad estructural de las viviendas, el impulso a los proyectos de rehabilitación y el aumento de viviendas destinadas al realojo temporal de familias afectadas por las obras. También se prevé la creación de una oficina de atención directa al vecindario para mejorar la comunicación y el acompañamiento durante el proceso de transformación del barrio.


PSC y Comuns pactan impulsar la rehabilitación de las fincas del Besòs

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Un ámbito urbano con más de 4.500 viviendas

La zona en la que se actuará ocupa 32,6 hectáreas y está delimitada por las calles Llull, rambla Prim y Bernat Metge, además del límite municipal con Sant Adrià de Besòs. En este ámbito se concentran 86 bloques de viviendas, con 203 comunidades y un total de 4.598 pisos, lo que convierte la intervención en uno de los proyectos de regeneración urbana más relevantes actualmente en marcha en Barcelona.

La primera teniente de alcaldía, Laia Bonet, destacó que el acuerdo permitirá reforzar la intervención inmediata en el barrio y mejorar la atención de proximidad a los vecinos, además de acelerar actuaciones que hasta ahora avanzaban con más dificultad. Según Bonet, se trata de medidas realistas y ejecutables durante 2026.

El concejal del distrito de Sant Martí, David Escudé, subrayó también que el objetivo es mejorar de forma tangible la calidad de vida del vecindario, vinculando este proyecto con otras iniciativas del barrio como la futura escuela de adultos, la creación de nuevos equipamientos de proximidad o la renovación de espacios públicos como la rambla Prim.

Más rehabilitación, inspecciones y viviendas para realojos

Entre las actuaciones previstas se encuentra la ampliación del programa piloto de rehabilitación de edificios, que pasará de intervenciones centradas en escaleras a actuaciones en diez bloques completos, lo que afectará a 720 viviendas.

El acuerdo también contempla la creación de una oficina de atención al vecindario situada en la calle Bernat Martorell, que ofrecerá atención presencial para informar y acompañar a los residentes durante el proceso de rehabilitación. Paralelamente, se formará un equipo técnico encargado de realizar un seguimiento periódico del estado de las viviendas afectadas y de las medidas de seguridad aplicadas.

Otra de las medidas destacadas es un nuevo plan de inspecciones para detectar patologías estructurales en los edificios, con la previsión de revisar alrededor de 1.000 viviendas durante 2026. Además, se mejorará la calidad de las actuaciones urgentes que se aplican en edificios con problemas estructurales, incorporando materiales más resistentes y soluciones que aumenten el confort de los residentes.

Más vivienda para facilitar los realojos

El plan también prevé duplicar el número de viviendas destinadas al realojo temporal durante las obras de rehabilitación, pasando de las 27 actuales a 57 viviendas disponibles a lo largo de 2026.

Asimismo, el Institut Municipal de l’Habitatge i Rehabilitació de Barcelona impulsará la construcción de dos nuevos bloques de vivienda, con 61 pisos en total, ubicados en las calles Puigcerdà y Venezuela. Estas promociones permitirán agilizar los realojos y acelerar los calendarios de rehabilitación de los edificios existentes.

El acuerdo también incluye la aplicación del derecho de tanteo y retracto en las áreas de conservación y rehabilitación que se aprueben, una herramienta que permitirá a la administración intervenir en determinadas operaciones inmobiliarias para proteger el parque residencial.

Mejoras en el espacio público y dinamización del barrio

Además de las actuaciones urbanísticas y de vivienda, el plan incorpora medidas para mejorar el espacio público y reforzar la vida comunitaria del barrio. Entre ellas se prevé la creación de equipamientos deportivos de acceso libre en plazas y espacios públicos, con instalaciones como áreas de calistenia, mesas de ping-pong o canastas de baloncesto.

También se adecuarán varios espacios del entorno del CAP del barrio, la futura biblioteca y la salida de metro Besòs, además de impulsarse una campaña para dinamizar el comercio de proximidad.

Por último, se pondrá en marcha un plan de impulso de la cultura popular del Besòs i el Maresme, que incluirá la renovación del patrimonio festivo y acciones para promover la participación cultural del vecindario.